La Figura Gonzalo Berdugo Gonzales Arquero de Escuela Militar de Ingeniería de la Primera A
El 6 de agosto del 2006 un trágico accidente en la carretera a los Yungas le despojó de lo más preciado, la vida de su compañera Gabriela. Los sueños de ir a España en busca de una vida mejor y de tomar un curso de entrenadores se derrumbaron en Sacramento Bajo; Gonzalo Berdugo salvó la vida por un milagro. Ocho meses después, el fútbol le dio una segunda oportunidad.
Berdugo, que temió no volver más a las canchas, por los golpes que sufrió en el accidente, debutó en la Primera A con la camiseta de la Escuela Militar de Ingeniería (EMI) el 14 de abril en la cancha de Calacoto.
Ese sábado, todos los recuerdos de sus inicios en el fútbol a sus 16 años volvieron a su mente. “Fue en un partido ante Independiente Petrolero, que empatamos 2-2 en el estadio de Surapata en Sucre”, reseña.
“Fue como volver a nacer, primero porque Dios me dio otra oportunidad para vivir y ahora porque juego de nuevo en una cancha de fútbol con EMI, que me abrió la puerta gracias a Uber Acosta”, afirma.
En aquel trágico accidente perdió a su esposa Gabriela Mealla y él sufrió la fractura de la columna vertebral. Luego vino la penosa recuperación en el Hospital Juan XXIII, donde encontró la mano amiga del médico Fernando Zalles, quien lo ayudó en su recuperación.
“Gracias a Dios que no me operaron y me dieron todo lo que necesitaba”, recuerda.
Las cosas de la vida. Hoy vive en la misma habitación de la calle Frías al que llegó cuando tenía 16 años. Gracias a la ayuda del presidente de The Strongest, Jorge Pacheco, se pudo instalar además en otra pieza, donde están sus pertenencias, su computadora, sus libros y una bicicleta estacionaria.
Para superar el abatimiento de sentirse solo, también trota por las mañanas en la cancha de tierra de la calle Yungas, igual que lo hizo en los 90.
“Mi terapia es el estudio, el deporte y mis hijos, a quienes extraño mucho (viven en Beni); gracias a ello pude levantarme y ahora trato de sobrevivir”, dice Berdugo, quien cursa el séptimo semestre de Derecho en la Universidad Tecnológica Boliviana.
Su retorno al fútbol se dio luego de haber sido contactado por el técnico Acosta, quien le preguntó si podía entrenarse en EMI, el benjamín de la Primera A.
“Cuando hablé con Acosta me interesó las perspectivas de llegar a la Copa Simón Bolívar. Dimos el primer paso, que fue empezar, y en particular jugar; ahora hay que seguir así en el resto del campeonato”.
Jugar un partido oficial luego de casi dos años fue como volver a empezar para Gonzalo.
“No fue fácil por la lesión en la columna. Gracias a Dios el accidente no dañó ningún nervio. Cuesta agarrar el ritmo, pero sé que jugando voy a retomar el nivel al que quiero llegar”, señala seguro de sus palabras.
Admirador de Luis Galarza, de quien escuchaba sus hazañas por la radio en Beni, Berdugo se prepara para volver un día a The Strongest, el equipo de sus amores, club al que llegó a sus 16 años. “Te quedas hijo”, le dijo en 1990 el entonces director técnico atigrado Moisés Barack.
“El fútbol es trabajo, trabajo y trabajo, luego lo mejor viene en la madurez, me decía Luis Galarza. Hoy esa enseñanza queda grabada en mi memoria y es la que me guía“, concluye.
De perfil...
Gonzalo Berdugo Fecha de nacimiento: 12 de marzo de 1974, Riberalta (Beni). Estatura y peso: 1,76 m. y 78 kg. La familia: José (padre) y Blanca (madre); Gabriela Mealla (esposa +), Christian, Julián, Katherin y Adrián (hijos). Éxitos: Campeón con The Strongest en 1993 y 2003. Trayectoria: The Strongest, Independiente, Unión Central y EMI. Seleccionado Sub-20, Sub-23 y mayor.