La Promesa Samira Lenny Sivila Jadue Voleibolista de la Asociación de Chuquisaca
El deporte y el arte pueden convivir. A esa conclusión llegó Samira Lenny Sivila Jadue, figura en el equipo de voleibol juvenil Univalle de Chuquisaca, pero también aficionada e intérprete del violín.
“Tocar el violín me ayuda a relajarme antes de un partido. Estudio en la Escuela Taller de Integración en Sucre, y en mi casa practico con el instrumento que compré”, cuenta la chuquisaqueña.
La palabra polifacética pinta de cuerpo entero a Samira, que además practica básquet, raquet y beach voley.
Su profesor de música ve con buenos ojos que la violinista también juegue voley, pero ella se saca tiempo “para continuar con la música, porque ambas actividades pueden ir juntas”, precisa.
Samira es el orgullo de Univalle, que se clasificó a la Liga Superior de Voleibol, justamente por su multiplicidad.
Comenzó en el deporte de la red a los nueve años en el colegio Sagrado Corazón de Jesús, institución que se caracteriza por incentivar la práctica de muchas disciplinas. Por su estatura, los entrenadores la eligieron para el voleibol y ahí comenzó su pasión por esta práctica.
Ayudó mucho también que su hermano mayor, Jhalmar, que fue integrante de la selección chuquisaqueña de básquetbol, gimnasia y natación, le haya dado su respaldo para que la pequeña Samira siga los pasos, además de su tío Jhonny Jadue, que fue seleccionado de Bolivia.
Tras finalizar la secundaria, fue llamada por el club Olympic, donde tuvo como principal mentor al entrenador Edwin Iglesias. “Perfeccionó mi juego y siempre le estaré agradecido”.
A sus 14 años integró la selección nacional y jugó con su colegio en el Sudamericano Escolar de Lima, Perú.
“Fue una experiencia inolvidable, porque fue la primera vez que jugamos representando al país”, resume Samira, que luego en el 2004 fue llamada a la selección juvenil, pero no pudo ir por una lesión en una de sus rodillas, por eso asegura que volver al equipo nacional es una de sus asignaturas pendientes.
“Quiero defender la camiseta de Bolivia internacionalmente para que el país se sienta orgullosa de tener a una jugadora como yo”, acota la voleibolista que en la cancha se desempeña por izquierda o por derecha.
Este año llegó a Univalle de Sucre y actuará en la fase final de la Liga, tras ascender en el campeonato clasificatorio cumplido en La Paz en marzo pasado.
“La amistad dentro del plantel fue la base para ganar, porque todas nos llevamos bien y nos comunicamos casi a la perfección. En la cancha es como nos leyéramos la mente”, revela como una de las virtudes del buen momento deportivo de Univalle, uno de los principales animadores de la Liga Superior.
Samira no duda en reconocer que la calidad técnica de las seleccionadas nacionales Amalia Calvo y Ángela Pérez son el alma de su plantilla.
“Siempre demostraron ser jugadoras muy completas, me inspiro en ellas, que además me incentivan a esforzarme más”, añade la jugadora que en octubre cumplirá 21 años.
Las horas de entrenamiento, día por medio, con Univalle, además de asistir a un gimnasio, no son suficientes para ella, que también se actualiza de manera frecuente a través de la internet.
Samira, considerada una de las voleibolistas más promisorias del país, señala que la promoción de nuevas jugadoras está garantizada en la capital de la República, “porque los técnicos incentivan mucho a las niñas para que se formen en este deporte”.
Se considera una persona metódica, estudiosa, alegre, caritativa y de buen carácter. Mientras que su temple en la cancha la muestra técnica, aguerrida y siempre dispuesta a dar una mano a su compañera más próxima.
Una de sus metas es llegar en su mejor momento al equipo de voleibol que actuará en los Bolivarianos del 2009.
El Perfil
Nombre: Samira Sivila J. Fecha de Nac.: 18 de octubre de 1986 en sucre. Est.y peso.: 1,72 m y 60 kg Familia: Luis y Lenny (padres). Hermanos: Yhamile, Jhalmar y Amir. Estudios: Univ. San Francisco X. (Tercer año de Economía).