El fracasado ex ministro de Educación Félix Patzi —que tuvo que ser echado del Gabinete por ignorante— nos ha caído a embutes a los bolivianos, proponiéndose separar a Santa Cruz del resto de la República. Su arremetida cerril es en contra de los nacidos allí y de nadie más, si recordamos que dijo, cuando era ministro, que quería a Santa Cruz pero sin cruceños.
Después de las sandeces que ha declarado cuando ejercía su cartera, luego que su indianismo fanático lo llevó a chocar contra la Iglesia, era, más o menos previsible, que se estrellara contra lo que él considera el peor adversario de sus teorías incultas y trasnochadas. El sociólogo de marras, dice mentiras intencionalmente, con una finalidad de enfrentamiento. Desde luego, los cruceños deben tomar en cuenta que existen otros especímenes que piensan como Patzi —de la Cruz es otro— pero que no todos son así. Patzi tiene mala leche, mala uva.
Empieza por la manida expresión de llamar a los cruceños oligarcas dizque por la servidumbre a que tienen sometido al camba. Y desde luego que cae en la falacia —tantas veces repetida— de señalar al Comité Pro Santa Cruz como una “organización excluyente… crema y nata de la aristocracia cruceña”. Santa Cruz ya no gana nada explicando cuántas son las organizaciones afiliadas al Comité ni dando cuenta de los gremios que participan y votan en sus elecciones. El Comité Cívico siempre ha sido una amenaza para los gobiernos de turno, sean dictaduras o democracias, justamente por su fuerte representación.
Pero el embuste mayor, la mala leche que hierve, está en afirmar que “hasta hoy, en las haciendas no faltan entre 30 y 100 familias que viven en calidad de mozos, los mismos que trabajan a perpetuidad, inclusive sin reconocimiento salarial y cuando muere el patrón son vendidos a otros patrones o pasan en calidad de herencia a sus familiares”. ¡Ah… Patzi! Ahora convertido en “politólogo” de falsedades, pero que se va a ganar su merecido cada vez que mienta.
Para nadie es un secreto que hace más de medio siglo el trato a los campesinos era muy duro en Bolivia. Infinitamente más duro e injusto en el occidente que en el oriente. Y nadie niega tampoco que un siglo antes iban peones “enganchados” desde Santa Cruz a las zonas gomeras y morían de pestes y de hambre. Pero que Patzi no subestime a los lectores de La Razón y venga con su “culebrón” de que “hasta hoy” se producen esos abusos. Eso, Patzi, es una provocación innecesaria.
Es nada menos que el espíritu resentido del flamante “politólogo”, odiador de “k’aras”, que transpira su aborrecimiento por Santa Cruz —trinchera contra los fines nefandos del MAS— y que pululan en este Gobierno Socialista y Comunitario que ahora se campea feliz creyendo que la Historia que viene por delante le pertenece. Ya lo veremos, Patzi.
*Manfredo Kempff Suárez es escritor y diplomático.
Precisiones
¿Cuál es la razón por la que estoy interesado en aclarar las razones de mi salida de Chile? En Bolivia muchos políticos se dan a la tarea de descalificar a la gente utilizando para ello el recurso de la intriga.
Educación pluralista y democrática
Los profetas de la descolonización, utilizando como justificativo y pretexto este eslogan, nos quieren imponer en la nueva Constitución y en la ley de la materia una educación oficialista, uniforme y basada en ideologías, prácticas y valores antidemocráticos.
¿Crimen o asesinato?
Ni crimen ni asesinato son palabras que se pueden emplear con propiedad para referirse al caso del Lloyd Aéreo Boliviano, porque la primera implica un delito grave que conlleva derramamiento de sangre y la segunda es matar a una persona con premeditación
Por qué rechazo el gas con sangre
Ahora que ha vuelto —¿por cuánto tiempo?— la paz a la provincia Gran Chaco de Tarija, conviene analizar las verdaderas causas del conflicto que ha dejado un muerto y más de una treintena de heridos.