Equipos de rescate continuaban ayer la búsqueda de siete desaparecidos tras el sismo y la posterior marejada que azotaron el sábado la Patagonia chilena con saldo parcial de tres muertos, la tragedia que trae consecuencias para el gobierno de Michelle Bachelet, acusado de imprevisión.
Las labores de búsqueda se iniciaron a primera hora de ayer, con personal del Ejército, la Marina y efectivos de la policía de Carabineros, quienes se han concentrado en el Fiordo de Aysén, el epicentro del sismo de 6,2 grados en la escala de Richter ocurrido el sábado a las 13.50
En el lugar, a unos 1.300 km al sur de Santiago, murió un matrimonio y su nieto, arrastrados por una ola de más de seis metros que se levantó por el desprendimiento de tierra. Santiago, AFP