“Ahora tenemos una linda casa, una cocina y un baño y nos ha cambiado la vida”, así se expresó una de las beneficiadas con las viviendas mejoradas, en la población chuquisaqueña de Icla, a 90 kilómetros de Sucre, sobre la carretera a Tarabuco.
Ayer, con la presencia de los financiadores Kris Urs, ministro consejero de la Embajada de Estados Unidos; Peter Natiello, subdirector de Usaid-Bolivia; Palmira Villarroel, directora nacional de Esperanza Bolivia; Patricia Herrera, coordinadora del componente de Viviendas de Procosi, y representantes del Ministerio de Obras Públicas, se entregó la primera fase del proyecto “viviendas saludables con niños y niñas saludables”.
De esta primera fase, se han beneficiado 354 familias de seis comunidades. La segunda y tercera fase que terminará en mayo, llegará a 800 familias con una población de 5.000 habitantes.
El mejoramiento de viviendas se realiza mediante la autoconstrucción; es decir que cada familia aporta con material y mano de obra en la mejora de su propia vivienda. El proyecto también comprende la vigilancia epidemiológica contra el mal de Chagas, la capacitación y educación.
Urs destacó la lucha decidida contra el mal de Chagas con la participación activa de la comunidad y anunció que su gobierno continuará apoyando al proyecto.
El alcalde de Icla, José Calderón, dijo que con este plan se frenó la migración y se logró cambiar la imagen del municipio, además de mejorar las condiciones para los niños, quienes ahora estudian en escuelas nuevas. Icla, tiene 10.000 habitantes y un presupuesto de Bs 5 millones al año. Su principal actividad es la producción de maní.
En el recorrido, las amas de casa mostraban orgullosas sus casa bien revocadas. Redacción Sucre