Por primera vez en la historia, los astrónomos han descubierto un planeta fuera de nuestro sistema solar que podría ser habitado por el hombre, con temperaturas similares a las terrestres, lo que fue descrito por los investigadores ayer como un gran paso en la búsqueda de vida en el universo.
El planeta tiene el tamaño adecuado para nuestra especie, podría tener agua en forma líquida y en términos galácticos está relativamente cerca, a unos 193 billones de kilómetros de la Tierra. Sin embargo, la estrella que lo ilumina es una "enana roja", más pequeña, oscura y fría que nuestro Sol.
Todavía hay mucho que se desconoce sobre el nuevo planeta, el cual podría resultar inhabitable una vez que se sepa más sobre él. Y hay quienes señalan que los requerimientos para la habitabilidad —tamaño similar al de la Tierra, temperaturas que permitirían mantener líquida al agua— contemplan en el sistema solar a un cuerpo tan inhóspito como Marte. Sin embargo, es la primera vez que se encuentra un cuerpo fuera de nuestro sistema solar que cumple con esos requerimientos.
"Es un importante paso en la búsqueda de vida en el universo", dijo el astrónomo Michel Mayor, de la Universidad de Ginebra, uno de los 11 miembros del equipo europeo que encontró el planeta. "Es un buen descubrimiento, pero todavía tenemos muchas preguntas por responder".
El descubrimiento no ha sido publicado aún, pero sus resultados han sido remitidos a la revista especializada Astronomy and Astrophysics. Washington, AP