Más de 100 dirigentes sindicales de La Paz y El Alto fueron capacitados en el manejo de conflictos, con el objetivo de desechar la cultura de la presión, a partir de la cual los actores sociales obran con medidas de hecho, y dar paso al diálogo y la concertación.
El adiestramiento en estrategias y habilidades de análisis y manejo de conflictos es uno de los programas que ejecuta la Fundación Unir Bolivia. La orientación está dirigida a organizaciones civiles a fin de generar una cultura de consenso proclive al diálogo y la deliberación como primera medida, explicó la directora Ejecutiva de Unir, Ana María Romero de Campero.
El ejecutivo de la Federación de Salud de El Alto, Claudio Álvarez, es uno de los beneficiarios del programa. Álvarez reconoció que los dirigentes sindicales tienen la costumbre de ingresar a medidas de presión antes de agotar todas las formas de diálogo. “Ahora tenemos en cuenta que el diálogo y la información a las bases es primordial para identificar exactamente los pedidos prioritarios, para no pedir cosas que no se cumplirán”, indicó.
Como dirigente, se comprometió a seguir las pistas de la aplicación de las metodologías aprendidas entre sus colegas.
Al finalizar el curso, los asistentes pasan a espacios de convergencia, donde se analiza y reflexiona de manera crítica y constructiva temas generales en prevención de conflictos. Asimismo, se busca conformar equipos nacionales para asistencia técnica a otros grupos.
El viceministro de Justicia, Renato Pardo, afirmó que este grupo de graduados será el primer paso para optimizar, en diferentes ámbitos, el derecho a la justicia. “Son importantes para ampliar el conocimiento de nuestros funcionarios y que la población tenga mejor atención”.
Agregó que aportará con ideas para una segunda experiencia.