mía pone a disposición de sus lectores este sector para sus consultas sobre sexualidad. Los problemas serán tratados por especialistas.
Amigas de la revista mía, les escribo por lo siguiente:
Hace un par de semanas salimos con unos amigos de parranda, ahí conversamos de varios temas y entre ellos hablamos sobre algo que me llamó mucho la atención. Fue acerca de la sexualidad masculina. En esa charla hubo una gran discusión acerca de que el orgasmo en los varones está estrechamente relacionado con la eyaculación, y bueno, se me quedó la duda. ¿Eso es cierto? ¿Es lo mismo? Guillermo (29).
A pesar de que el orgasmo y la eyaculación son dos sensaciones relacionadas, “ambas son diferentes y con distintas características”, dice la sexóloga Mariel Loayza.
En este tema, la sicóloga Elizabeth Ordóñez coincide con la sexóloga al afirmar que muchas personas, en especial los varones, unen el orgasmo con la eyaculación, “pero no es lo mismo; aunque están relacionados, son dos cosas separadas”.
Según la sexóloga, “las contracciones expulsivas, el paso del esperma en mayor o menor cantidad y el placer del orgasmo son fenómenos simultáneos, pero que pueden separarse. Esto es evidente en los varones que tienen lesiones en la médula espinal, así como en todos los que experimentan poluciones (eyaculaciones) durante el sueño”.
Loayza indica que la eyaculación es una respuesta fisiológica localizada, y el orgasmo es una respuesta sicofísica global.
Muestra de ello —según Ordóñez— es que el hombre, luego del orgasmo, “que es un placer más incrementado, tiene un brillo especial en los ojos”.
Asimismo, la sexóloga explica que la eyaculación es un fenómeno objetivo, visible. Y el orgasmo es una sensación subjetiva, pues se lo siente, debido al mensaje erótico de los receptores ubicados en el cuerpo.
Aunque “el mejor órgano sexual que tienen las personas es el cerebro, porque todo lo que es deseo y placer nace en la cabeza”, enfatiza Ordóñez. “Pero hay que destacar que la eyaculación es un reflejo en dos etapas”, dice Loayza. En la primera, está la emisión seminal, pues ahí sale desde los conductos eyaculadores a la uretra prostática el líquido seminal. Y la otra, la eyaculación propiamente dicha, es una propulsión de semen desde la uretra prostática hasta el meato uretral (exterior).
A veces, al descansar, se repite un sueño erótico que produce cambios fisiológicos, y a nivel genital hay erecciones (independiente a la micción). Asimismo, puede sobrevenir una eyaculación (polución nocturna).
Como dato, los taoístas lograron una técnica para que el varón separara ambos fenómenos.
Consejos
Recomendación para las mujeres:
l Creencia. Algunas mujeres se sienten mal cuando su pareja no eyacula, pues piensan que no está satisfecho o no disfrutó. Por eso, hay que empezar a propagar un nuevo concepto de sexualidad que no evoque como único objetivo la eyaculación, el orgasmo o los multiorgasmos, sino el placer, sentir la energía y también la entrega.
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Quién creería que las abejas, esos diminutos insectos, puedan elaborar este producto natural cargado de beneficios alimenticios y medicinales.