Sacha Llorenti, viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales y la Sociedad Civil, Sacha Llorenti, dijo a este medio que el Ejecutivo busca cambiar la lógica del conflicto y el pliego petitorio para empezar por la prevención.
¿A qué se debe la coincidencia de la conflictividad en el país en contra del Gobierno? Existen algunos ciclos que se repiten anualmente, como el del magisterio y salud. (Estos conflictos) se están tratando de superar en el marco del diálogo y la concertación, y de las posibilidades del Estado. El 2004 y 2005, el aumento para ellos era del 3%, el año pasado el Gobierno les dio 7% y este año, 6%. En cuanto a los trabajadores en salud, no es casual que ocurran estos paros, como antes de Semana Santa. El Gobierno está haciendo un esfuerzo especial para atender a estos sectores. Existen otros conflictos que están organizados, no por intereses sectoriales, como de las personas con discapacidad, donde hay una diputada que presentó un proyecto de ley para que se pague un bono a las personas con discapacidad de seis salarios mínimos, que son más o menos Bs 3.000, y las personas con discapacidad piden un bono de 5.000 bolivianos. Si se aceptan sus cifras estamos hablando de 625 millones de dólares al año. Así, el Estado debería dejar de invertir en carreteras, hospitales, salud, educación. En el tema de los mineros, se ha interpuesto un recurso contra el decreto que ha pacificado y ha resuelto la violencia en Huanuni luego de haberse acordado con las cooperativas, que ahora son asalariados en la mina de Huanuni. Y este grupo de intereses empresariales ha tenido un eco de un diputado de la oposición (que presentó el recurso). Y muchos conflictos corresponden a las prefecturas y a veces por incapacidad (de los prefectos) nos vemos en la necesidad de resolver. Pero, un informe del primer cuatrimestre señala una baja en la conflictividad. El tema central es cómo resolverlos y el Gobierno apuesta por el diálogo.
Estos conflictos, sin embargo, son violentos, con toma de oficinas, rehenes... No es algo nuevo, si comparamos lo que está pasando ahora y lo que pasaba el 2004, 2003, el 2002, la toma de rehenes de autoridades ha sido parte de una lógica que más bien ha disminuido. Si nosotros tuviéramos una relación de cuántas autoridades han sido retenidas, vamos a encontrar que en este Gobierno ha disminuido. La mayoría de las demandas se resuelven en mesas de diálogo que nunca salen a la luz pública.
¿No cree que a veces es necesario usar las fuerzas de seguridad para reponer el orden? Tanto la Policía como las FFAA están cumpliendo su rol constitucional. Ha habido una apuesta del Gobierno por la resolución pacífica de los conflictos, por el uso proporcional, legal y legítimo de la fuerza. Nosotros queremos actuar preventivamente. Cambiar la lógica del pliego petitorio. El ciclo es así: presentan un pliego, el Gobierno responde, hay contrarrespuesta, emergencia, medidas de presión y el diálogo. Pero queremos cambiar la lógica para construir juntos la política gubernamental.
Pareciera que le están cobrando la factura al Gobierno y que éste se encamina a ser rehén de los movimientos sociales. No, porque la conflictividad ha bajado, se está construyendo la política pública con las organizaciones a través del diálogo, no sólo con organizaciones. Todavía éste es un Estado con muchas limitaciones para resolver los conflictos y algunas organizaciones están en esa lógica rentista, inmediatista, sin tener una visión de patria, de Estado.