No todos son titulares. El Gobierno dice que entre el 20 y el 50 por ciento de los catedráticos son interinos. El resto son titulares.
Mala calidad. El Viceministro de Educación Superior asegura que la formación de profesionales es deficiente y que hay una crisis.
La universidad se defiende. El CEUB asegura que los interinos son seleccionados y que su labor es igual a la de los titulares.
Alumnos disconformes. Estudiantes de al menos tres carreras de la UMSA cuestionan a sus docentes, por eso, incluso, se movilizaron.
El viceministro de Educación Superior, Ramiro Cuentas, hace una evaluación negativa de la universidad pública. Asegura que está en crisis —al igual que todo el sistema educativo— y que allí hay una deficiente formación de profesionales, debido a que el 40 por ciento de sus docentes son interinos. Esta visión, sin embargo, es refutada por el titular del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), Gonzalo Taboada.
“Es deficiente la formación en la universidad; por lo tanto, existen profesionales no calificados y los resultados los vemos en los bajos índices de productividad en el país. Esto es a causa de la mala educación familiar, la deficiente educación primaria y secundaria, bases para que el profesional sea crítico, analítico y reflexivo”, afirma Cuentas.
El cuestionamiento hacia los docentes universitarios no sólo parte de Cuentas, sino que son los mismos estudiantes los que cuestionan a sus directores de carrera y la elección “a dedo” de sus catedráticos. Ese fue el caso de los alumnos consultados en Sociología, Comunicación Social y lingüística de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) de La Paz.
“Nuestro director de carrera designa a dedo a los docentes, varios de ellos trabajan de interinos mucho tiempo sin renovación de contrato y, además, no son buenos catedráticos´, señaló una alumna de tercer año de la carrera de Lingüística de la UMSA.
Es ese personal interino el observado. Según Cuentas, “en el sistema de universidades públicas hay 40% de docentes interinos y 60% de docentes titulares´.
Gonzalo Taboada, calcula que 20 y 50 por ciento de los catedráticos son interinos. “En universidades antiguas existe al menos 20 por ciento, mientras que en las nuevas alcanza 40 ó 50 por ciento (de interinos)”, dijo.
Son esos docentes interinos, los que “dejan mucho que desear por su bajo conocimiento científico”, según un alumno de Sociología.
Cuentas asegura que si se define al docente titular como el que cubre una carga horaria completa y al interino como el que cumple un horario parcial, “la universidad debería tener docentes titulares en su totalidad porque éstos tienen mayor compromiso institucional en el manejo de aula e investigación (...) como la universidad tiene una planificación científica no tendrían que existir los docentes interinos, y si los hubiese sólo deberían estar para complementar o suplir un área´.
Esta visión no es compartida por Taboada, quien asevera que “no tendría por qué existir diferencia entre docentes titulares y los interinos porque pasan las pruebas correspondientes´.
El tema de la calidad profesional de los docentes de universidades públicas es también un factor de discusión, ya que los alumnos indican que existen algunos que no son profesionales y que otros no tienen el conocimiento científico adecuado para impartir clases.
Según la jefa interina de personal docente de la UMSA, Ana María Gonzales, “es norma que toda persona que pretende ser docente, titular o interino, debe presentar el título académico, el de provisión nacional más su legalización y un curso en educación superior, entre otros. Así se garantiza la profesionalidad´.
Si bien esa es la visión de la UMSA, Cuentas sostiene que “la formación de nuestros profesionales no es la más adecuada ni es lo que la sociedad necesita por cuanto las mismas profesiones no están de acuerdo a las necesidades y exigencias de las productividades locales´.
Finalmente, un factor que determina que haya malos profesionales en las universidades estatales, según Cuentas, “son las políticas de admisión de cada universidad´. Asimismo, la jefa de personal docente de la UMSA menciona que “cada carrera tiene autonomía y tal vez por falta de experiencia del jefe de carrera, haya dos o tres casos´.
La situación de los docentes no es mejor en la Universidad Pública de El Alto (UPEA). El secretario general de esa casa de estudios, Manuel Vásquez, expresó que aún no hay un reglamento interno que defina cómo se debe designar a los docentes titulares.
Ante esa carencia de carácter legal en la universidad pública alteña, el plantel de catedráticos está compuesto por un 80 por ciento de interinos y un 20 por ciento de personal a contrato.