El pintor Roberto Mamani Mamani y la diseñadora Jacqueline Conley han unido sus habilidades para crear la colección “Vestir con Energía Andina”, muestra que plasma pinturas en bordado.
Texto: Beatriz Andrade Dösserich • Fotos: Miguel Carrasco
El prisma cromático ha sido la útil paleta para pintar la cosmovisión andina, fuente de la creación artística de Roberto Mamani Mamani. Ese juego de tonos intensos que se enfatiza con luces y sombras bajo los pinceles del artista aymara son los mismos que han seducido la retina de la diseñadora paceña Jacqueline Conley.
Tanto color y forma, que dibujan historia y cultura, han hecho que la imaginación de Conley se dirija lejos de lo convencional y se aventure a lo que ella llama uno de los más grandes desafíos en su larga y reconocida trayectoria.
“Siempre me han gustado sus cuadros, porque emanan una energía especial. Roberto muestra en los colores lo que hay en cada uno de nosotros. Y eso es lo que más me ha importado, que en mis creaciones haya color”, comenta Conley.
De esa atracción entre color y diseño, cualidades para todo arte, nace una sorprendente fusión entre la pintura y la alta costura.
Romance entre corte y color
De las más de 50 series que llevan la rúbrica Mamani Mamani, se eligieron las más representativas de la carrera del artista. De esas “etapas”, como denomina el autor, se seleccionaron las obras más relevantes para luego unirse a los diseños de Conley.
“Esto es un desafío a la creatividad, al color, a la simbología. Cada serie, como ‘las Aves Sagradas’, ‘los Llokallas’, ‘las Imillas’, ‘la Dualidad Andina’, ‘Maternidad’ o ‘los Soles’, tiene su concepto”, describe el pintor al ver sus cuadros bordados a mano sobre las telas.
“Fue romper esquemas, porque para un artista llevar sus obras a otro arte como la moda es diferente, es como un casamiento. Había que ver que en los géneros se refleje lo que quiero decir con los cuadros. Un cuadro es un altar en una casa, y verlo en una prenda hace que el arte vaya con uno; como en nuestra cultura, los mejores tejidos se usan en las mejores fiestas”.
Seda, gasa, bayeta de la tierra, alpaca, baby alpaca y mezclilla se convierten en lienzos. “Cuesta lograr ese colorido, cuesta dar la luz y la sombra en los bordados de hilo, pero se han logrado grandes obras”, revela Conley.
Chaquetas, faldas, capas, chales, jeans, accesorios y hasta un vestido de novia nutren la colección “Vestir con Energía Andina”, muestra de 30 piezas que se presentará en el desfile Lo Mágico y Sagrado de los Andes este jueves 3 de mayo en el Círculo de Oficiales del Ejército de La Paz.