El cineasta Marcos Loayza recorrió Bolivia recogiendo las voces de personalidades nacionales. La visión de políticos, artistas e indígenas, entre otros, se mostrará en el cine desde el 10 de mayo.
Redacción • Fotos: Miguel Carrasco / Marcos Loayza
En los últimos 18 meses, Marcos Loayza ha dedicado más de 200 horas de su vida al acto de escuchar. A partir de este jueves 10 de mayo, el resultado de esa labor podrá ser apreciado con el estreno del documental El estado de las cosas, el nuevo trabajo fílmico de este cineasta paceño.
La película, que forma parte del Informe de Desarrollo Humano en Bolivia, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se hilvana a través de entrevistas realizadas a 200 actores sociales. Entre ellos se hallan políticos, artistas y dirigentes indígenas. A través de sus voces, Loayza revela las diversas visiones que los bolivianos tienen del país.
´Es un trabajo donde no busqué lucirme como director. Me dediqué más a escuchar que a cuestionar a los entrevistados que aparecen en la película. Ellos hablan sobre cómo entienden el Estado y los cambios actuales. Pero también tratan temas que para ellos son importantes y que no hallan eco en los noticieros´, explica el director de Cuestión de fe (1995), quien recorrió gran parte del país en busca de los protagonistas que dan vida al documental.
Luego de más de un año de agotadoras travesías, Loayza no duda en señalar cuál fue para él y para su equipo el lugar más distante, solitario y de más difícil acceso: el Palacio de Gobierno, en pleno centro de la ciudad de La Paz.
Desnudando el Estado
Promovido por el PNUD y auspiciado por la cooperación sueca, El estado de las cosas busca aportar a la discusión promovida por el Informe de Desarrollo Humano (IDH) 2007 presentado este mes por el organismo internacional.
Dicho estudio, denominado El estado del Estado en Bolivia, concluye, entre otros, que la mayoría de los bolivianos reclaman un país más democrático e intercultural.
El documento, además, asegura que la población apoya los cambios, siempre que no polaricen, y que la gente ve el futuro con esperanza. Sin embargo, también señala que en el país persisten los elevados niveles de intolerancia.
El estudio presentado por el PNUD, sus encuestas y evaluaciones, toman carne en los 80 minutos de duración del documental desarrollado por Marcos Loayza.
El trabajo del realizador paceño, que se inició durante el gobierno de Carlos Mesa, trata temas de actualidad, como la Asamblea Constituyente, pero busca alejarse de la coyuntura indagando, además, cuál es la visión histórica y los planteamientos económicos de los diversos actores del país.
´Lamentablemente los bolivianos no conocemos bien nuestro país y a su gente. Y tampoco hacemos mucho para hacerlo. En los 18 meses de labor yo he descubierto que hay movimientos subterráneos que no son captados por los medios de comunicación. Hay otra realidad allá afuera, pero sólo la conocemos de forma fragmentada´, puntualiza el director nacional.
En ese sentido, la investigación del PNUD apunta a que aún en muchas regiones de Bolivia el Estado es desconocido, es débil o no está presente, lo que para Loayza es el caldo de cultivo para el nacimiento de fuerzas paralelas.
Esa idea se refuerza en las imágenes del documental, donde, por ejemplo, ´capté el rostro de un boliviano que cuando el espectador lo vea entenderá más del país que escuchando un discurso o leyendo una tesis´, asegura el cineasta.
Algo que llamó la atención del creador de El corazón de Jesús (2004) fue que muchos de los movimientos sociales que captó en su obra —casi imperceptibles en la cobertura de la prensa —, con el tiempo estallaron en conflictos.
´Cuando se instaló la Asamblea Constituyente filmamos la impresionante presencia de los mineros de Huanuni que se sentían excluidos de la Asamblea, abandonados por el Gobierno y amenazados por los cooperativistas. Meses después estallaba el conflicto de Huanuni donde murieron varios mineros´.
Para Loayza, El estado de las cosas puede servir de semilla para que los bolivianos comiencen a prestar más atención a lo que sucede fuera de la coyuntura.
Y, claro, existen diversas formas de escudriñar la realidad de una sociedad. Una de ellas, la artística. Así, el documental presenta a los creadores del país dando su visión sobre Bolivia a través de su obra.
Poemas y composiciones musicales sirven a Matilde Casazola, Piraí Vaca y Elmer Hermosa, entre otros, a hacer conocer su parecer.
´Por su sensibilidad, los artistas tienen una visión más adelantada y cercana de su sociedad´, aclara.
Y, luego de recorrer el país, ¿cuál es el estado del Estado? Antes de responder, Loayza sonríe.
´Cada uno debe sacar su conclusión luego de ver la película. Pero creo que podemos ser optimistas, aunque he visto cosas que refuerzan cierto pesimismo´.
Desde Apolo, en La Paz, hasta San Ignacio de Moxos (Beni), la filmadora de Loayza recogió la palabra de los protagonistas del país. La voz más difícil de captar, sin embargo, fue la del presidente Evo Morales. Fueron muchas las razones. ´La burocracia, su apretada agenda, sus viajes, el poder...´