Los cubanos se preparan para los actos que tendrán lugar a lo ancho y largo de la isla en celebración del 1 de mayo, que este año ha despertado un interés inusitado por las especulaciones sobre la posible aparición pública del líder cubano, Fidel Castro, tras nueve meses de convalecencia.
Decenas de operarios se afanaban hoy en los últimos detalles logísticos en la Plaza de la Revolución, escenario del acto central por el Día Internacional del Trabajo mañana, mientras curiosos, periodistas y turistas escudriñaban los preparativos en busca de algún signo que permitiera desvelar la incógnita.
Más de un centenar de periodistas extranjeros, en su mayoría españoles y americanos, se han desplazado a la isla con la esperanza de cubrir la reaparición de Castro.
En La Habana ninguno de los altos funcionarios que en los últimos días han hablado sobre el tema ha revelado si el convaleciente líder de la revolución, que el 31 del julio de 2006 se vio obligado a delegar provisionalmente sus cargos por una enfermedad, hará acto de presencia.
A falta de noticias en Cuba y como ya viene siendo habitual durante la enfermedad del dirigente, las alusiones a una eventual aparición de Castro, que no ha participado en ningún acto público desde el 26 de julio de 2006, se han multiplicado fuera de la isla.
En Bolivia el presidente Evo Morales aseguró el sábado que Castro retomaría el poder el 1 de mayo, aunque en Venezuela el mandatario Hugo Chávez no se animó a vaticinar su reaparición.
"Lo que yo siento, más allá del empeño de Evo en que Fidel salga el 1 de mayo, es que Fidel está el mando", dijo Chávez.
Mientras tanto, en la capital cubana pintores, barrenderos, técnicos de sonido, montadores y hasta floristas han estado en los últimos días haciendo su aporte para que el escenario esté listo a tiempo.
"A nosotros nos dicen que montemos todo, no nos dicen quién va a venir o no", comentó hoy a Efe Andrés, un joven montador que trataba de encontrar descanso al sol, tras una jornada que comenzó de madrugada.
Unas 1.800 sillas, más de 300 plantas de adorno, vallas pintadas de verde, decenas de columnas de sonido y altavoces instalados desde las calles aledañas han sido el inusual escenario que se han encontrado los turistas en su paseo habanero. La Habana, EFE