Los soldados británicos invadieron ayer un bastión del Talibán lleno de campos de opio, lanzando una nueva operación de la OTAN en el sur de Afganistán, al tiempo que fuerzas encabezadas por EEUU reportaban haber matado a 136 milicianos en el occidente de ese país.
Los soldados británicos rápidamente se encontraron blanco de disparos cuando patrullaban los complejos amurallados y zanjas de irrigación en el Valle Sangin, en la provincia Hemland. Las tropas respondieron al ataque con armas ligeras y artillería.
No hubo reportes inmediatos de bajas en la Operación Silicio, la última de una serie de maniobras ofensivas lanzadas por la OTAN en la volátil región del sur de Afganistán contra la resurgiente milicia del Talibán.
Mientras, la coalición encabezada por EEUU reportó los combates más sangrientos en Afganistán desde enero, durante tres días en el valle Zerkoh, en la provincia occidental de Herat.
Tras recibir reportes de inteligencia sobre actividades del Talibán, fuerzas de la coalición y tropas afganas atacaron a los insurgentes por tierra y por aire, destruyendo siete posiciones de la milicia y matando a 87 combatientes durante una batalla de 14 horas el domingo, dijo una declaración de la coalición.
Otros 49 miembros del Talibán habían muerto dos días antes en acciones similares, dijo la declaración. Un soldado estadounidense resultó muerto en los choques. Las cifras no fueron confirmadas independientemente, aunque la Policía dijo que “un gran número de personas” había muerto en combates.
Los incidentes enfurecieron a residentes locales. Unos 500 se concentraron ayer frente a la estación de Policía y el edificio del Gobierno en Shindand, diciendo que los muertos eran civiles. Valle Sangin (Afganistán), AP