La Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve) y trabajadores de la Empresa Municipal de Aseo (Emalt) están enfrentados por definir si una empresa grande o las microempresas se harán cargo del servicio de limpieza, pugna que puso en aprietos al alcalde alteño, Fanor Nava.
El presidente de la Fejuve, Nazario Ramírez, sostuvo que no están de acuerdo en que se hubiera declarado desierta la licitación para que las microempresas se hagan cargo del barrido, recojo y traslado de la basura. “La comisión calificadora tenía 10 días para evaluar la propuesta, pero por presión de los trabajadores se tuvo que emitir (una decisión) en menos de 48 horas”, dijo.
El ejecutivo de los trabajadores, Wilfredo Durán, sostuvo que su rechazo a las microempresas se debe a que no les garantizan estabilidad laboral y menos el pago de los beneficios que les corresponde. “No queremos que se adjudique la licitación a las microempresas, porque éstas no aseguran nuestra estabilidad laboral, la ciudad necesita que una empresa grande se haga cargo”.
La semana pasada, Nava declaró, por tercera vez, desierta la licitación y ahora debería invitar directamente a una empresa para que se haga cargo del servicio.
Ante los hechos, el presidente del Concejo, Gustavo Morales, anunció que pedirá al ejecutivo la intervención de Emalt y su posterior disolución. “Hace años se demostró que no es eficiente, ha desatado problemas con el servicio y amerita su disolución”.