La marcha de los maestros urbanos de La Paz fue rechazada en la jornada de ayer por algunos transeúntes, quienes repudiaron ayer la movilización que demanda al Gobierno un aumento salarial de al menos el 7 por ciento.
El rechazo a la movilización del magisterio se dio en la marcha que inició este sector a las 9.00 en la Sede Social del Maestro. Cuando esta protesta recorría por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), varias personas criticaron e incluso se fueron a los empujones y golpes.
La división más evidente se registró en la ciudad de Cochabamba, donde centenares de maestros urbanos y rurales marcharon por las calles céntricas de esta ciudad y exigieron que se agilice la modificación y revisión de la ley educativa Avelino Siñani y Elizardo Pérez. Pidieron también la dotación de ítems, el incremento salarial mayor al 6 por ciento y la modificación a la ley de pensiones. Un pequeño grupo, al mando del profesor Guillermo Lora, según Bolivisión, criticó a la Federación de Maestros Urbanos de Cochabamba, a la que calificó de oficialista, ya que el ministro de Educación, Víctor Cáceres, habría salido de esas filas.
Los dirigentes de la federación aludida, por su lado, calificaron de “trotskistas” a ese grupo de docentes que realizaron una concentración en la plaza principal de la ciudad de Cochabamba.
En la ciudad de Santa Cruz los profesores urbanos pidieron un pago de Bs 15 por hora trabajada, de manera que su salario mensual alcanzaría a alrededor de Bs 1.500. Dijeron que los algo más de Bs 700 no les alcanza. Allí amenazaron con un paro de 72 para la próxima semana y luego un paro indefinido.