Maestros urbanos y rurales se movilizaron ayer en todo el país exigiendo un incremento salarial del 7 por ciento, entre otras demandas. Pero el Gobierno ratificó el aumento del 6 por ciento y señaló que este porcentaje no negocia.
El secretario ejecutivo nacional de la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia, Jaime Rocha, afirmó ayer que “el paro fue contundente y de forma conjunta exigimos al Gobierno un incremento salarial del 7 por ciento en el país".
Por su parte, el ministro de Educación, Víctor Cáceres, afirmó que sólo el 45% del magisterio acató el paro. También aseveró que “no se negociará el incremento mayor al 6 por ciento porque el Gobierno no está en las posibilidades de dotar ese aumento".
El dirigente Rocha, en cambio, señaló que “no es la forma de resolver los problemas y el ministro se equivoca al manifestar eso".
El dirigente de los maestros urbanos de La Paz, José Luis Álvarez, afirmó que el lunes se definirán otras medidas en una reunión nacional del sector.
Mientras tanto, en Cochabamba, el dirigente de los maestros rurales, Abraham Iriarte, dijo que se tendrá un paro de 72 horas “y si no hay respuesta, desde el 14 de mayo habrá una huelga nacional indefinida", demandó el aumento salarial del 7 por ciento.
Rocha anunció que este lunes 7 de mayo se realizará un ampliado nacional en La Paz. “Allí evaluaremos y veremos lo que convenga asumir en adelante, como las nuevas medidas, o si hay aceptación de la nueva propuesta del Poder Ejecutivo”.