El paro de 24 horas que cumplieron los maestros urbanos del país arrancó al Gobierno la oferta de incrementar el seis por ciento a cada uno de los tres bonos que tiene este sector.
Es así que el bono fusionado (Pro Libro y al Cumplimiento), que es de 1.425 bolivianos, ascendería a 1.511; el Bono Económico de 842 bolivianos subiría a 893 bolivianos y el de Incentivo a la Permanencia (IP) aumentaría de 548 a 581 bolivianos, informó la ANF.
El Ejecutivo aclaró por su parte que ya pagó el Incentivo a la Permanencia Rural (IPR), que asciende a 802 bolivianos.
Esta nueva oferta —dijo el dirigente de la Confederación de Maestros Urbanos, Miguel Gómez— será analizada por los maestros en un ampliado nacional que será realizado el 7 de mayo en esta capital, donde decidirán si aceptan esta nueva propuesta destinada a maestros, administrativos y personal de servicio de las unidades educativas del país.
La oferta fue seguida sin embargo de una advertencia.
El ministro de Educación, Víctor Cáceres, dijo que la medida de presión será declarada ilegal porque Gobierno y maestros no rompieron el diálogo y los dirigentes no realizaron los trámites ante el Ministerio de Trabajo para suspender actividades.
Cáceres expresó que los descuentos serán para un 45 por ciento de maestros que acataron el paro en el ámbito nacional, y destacó que el 65 por ciento trabajó normalmente en el país.
Gómez sostuvo que el paro fue acatado en un 70 por ciento y que los maestros actuaron con más disciplina sindical en La Paz, con un 90 por ciento, y Santa Cruz, con un 96 por ciento, según informes preliminares.
Los maestros rechazan el incremento salarial del seis por ciento y piden un siete por ciento, además del pago de un bono extraordinario de 525 bolivianos y la dotación de 10.000 ítems.