Los expertos en temas petroleros, Mauricio Medinacelli y Humberto Vacaflor, temen que las malas relaciones con Brasil se agudicen y afecten a los beneficios que brinda a Bolivia.
Frente a los últimos acontecimientos, relacionados con la nacionalización y la negociación de la compra de las refinerías, que molestaron al presidente Lula, Medinacelli cree que en el mediano y largo plazo, este país tendrá mucho cuidado en el relacionamiento con Bolivia.
Según el analista, Brasil tomará reparos en la próxima negociación del precio de exportación del gas, y también en la intención de compra de mayores volúmenes del energético.
"Creo que Brasil no será más propositivo en nuevos proyectos, lo cual es una pena porque el comercio con ese país subió de 100 millones de dólares a 2.000 millones", sostuvo Medinacelli.
Por su parte, Vacaflor prevé que Brasil pueda disminuir su importación de gas, cancelando el acuerdo suscrito para la provisión de gas al mercado de Cuiabá como manteniendo las compras del energético en el marco del GSA.
"Incluso pueden poner trabas en la hidrovía", advirtió.