Bolivia y Petrobras buscan un acuerdo y Brasil mira el reloj NEGOCIACIÓN • Evo Morales revela que, durante la negociación, Petrobras bajó el precio en dos oportunidades. Para Brasil, hasta las 11 horas de hoy, el Gobierno debe tener una respuesta.
Mientras Bolivia y Petrobras trabajan en un acuerdo para la compra venta de las refinerías Gualberto Villarroel y Guillermo Elder, el Gobierno brasileño cuenta las horas para conocer los resultados de la negociación.
El país tiene plazo hasta las 11.00 (15.00 GMT) de hoy para aceptar o no la última propuesta de la empresa brasileña, en el proceso de compra del 100 por ciento de las dos refinerías que están en manos de Petrobras, que el pasado lunes amenazó con ingresar a un arbitraje internacional.
Según un despacho de la agencia de noticias EFE, fechado en Brasilia, la secretaría de Comunicación Social de la Presidencia brasileña resaltó en un comunicado que el plazo para que Bolivia se manifieste sobre el precio de las instalaciones fijado por Petrobras, y que fue ayer discutido en La Paz, expira hoy a las 15.00 GMT (11.00 hora boliviana).
El palacio gubernamental de Planalto negó también que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva haya interferido en las negociaciones entre Petrobras y YPFB.
Al respecto, el presidente Evo Morales declaró anoche en la ciudad de Cochabamba que, en cualquier momento, pueden haber novedades respecto de la compra de ambas refinerías.
“Cualquier momento pueden haber novedades. Hay un trabajo de 24 horas, reuniones permanentes. En cualquier momento puedo volver a La Paz para tomar decisiones”, señaló Morales.
Desde las 9.00 de ayer y hasta el mediodía, el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, junto a su equipo técnico, se reunió con los ejecutivos y el presidente de Petrobras Bolivia, José Fernando de Freitas, para definir el precio de venta de las plantas de refinación.
En dicha reunión, los ejecutivos de la empresa petrolera dejaron la propuesta de venta, que el Poder Ejecutivo aún la analiza, para dar una respuesta en el curso de las próximas horas.
Las negociaciones se precipitaron luego de que el Gobierno lanzara el decreto que saca del negocio de la comercialización del crudo reconstituido a la empresa Petrobras Bolivia Refinación (PBR), todavía propietaria de las plantas de refinación. Petrobras decidió vender el 100 por ciento de las acciones de las plantas y puso un plazo de tres días para llegar a un arreglo. Hasta el martes, se supo que el precio que pide Brasil por las dos plantas de refinación es de $us 112 millones.
A la salida de la reunión con el ministro Carlos Villegas, José de Freitas mencionó que hizo aclaraciones sobre la propuesta brasileña y ´que ahora sólo resta aguardar la respuesta definitiva´.
´Fue una reunión muy cordial, muy tranquila, donde intercambiamos conceptos y significados. El Gobierno ahora va a tomar su tiempo para hacer su evaluación´, señaló. Villegas añadió que la propuesta de Petrobras continúa en análisis y que habrá una comunicación cuando se tenga una posición definitiva. ´Yo creo que vamos a llegar a un acuerdo´.
El ministro de la Presidencia, Juan Quintana, sostuvo que el Gobierno necesita más tiempo para dar una respuesta a Petrobras. “Es un tema complicado”.
En tanto, y según un despacho de la agencia AFP, el ministro brasileño de Minas y Energía, Silas Rondeau, expresó su confianza en que el ´sentido común´ predomine en estas negociaciones.
Características
Objetivo • El Gobierno pretende recuperar las refinerías Gualberto Villarroel y Guillermo Elder Bell para que el Estado tenga el control de toda la cadena de hidrocarburos, en el marco de la nacionalización del sector, que empezó el 1 de mayo del año pasado.
Privatización • En el gobierno del presidente Hugo Banzer, las dos refinerías fueron privatizadas y vendidas en 104 millones de dólares a la empresa brasileña Petrobras. Ahora, en las negociaciones de compra, Bolivia ofertó el precio patrimonial de 60 millones de dólares y la empresa brasileña pedía más de 150 millones de dólares.
Ganancia • Con la operación de las refinerías, y por la venta de crudo reconstituido y gasolinas blancas al mercado externo, la PBR tenía ingresos cercanos a los 70 millones de dólares anuales, negocio que fue recuperado por el Estado, a través del Decreto Supremo 29122, aprobado el pasado domingo.