El presidente de Ecuador, Rafael Correa, le expresó en Quito al subjefe de la diplomacia de EEUU, John Negroponte, su rechazo al libre comercio bilateral y le ratificó su empeño en "una transformación social real", dijo ayer una fuente diplomática.
"El Presidente fue muy enfático en que Ecuador no comulga con los principios del llamado libre comercio y que cree que un posible tratado habría sido muy perjudicial para las economías campesinas", indicó la canciller María Fernanda Espinosa.
Correa y Negroponte conversaron "cordialmente" durante una hora y media sobre varios temas, aunque evitaron referirse a la controversia por el retiro de la sede para Ecuador de las maniobras Unitas que motivó una carta de protesta a Washington.
"Además, Correa insistió en que Ecuador está empeñado en un proceso de transformación social real y que no puede haber una democracia política si no existe una democracia económica", sostuvo Espinosa.
Según la diplomática, ambos gobiernos mostraron interés en "un diálogo para avanzar en un marco comercial predecible a largo plazo, luego de la ampliación de las preferencias arancelarias andinas (ATPDEA, vigentes hasta 2009)".
"Es obvio que el resultado va a ser diferente a lo que Ecuador estaba negociando (en el TLC). Hay que diferenciar entre un acuerdo predecible, equitativo y de mutuo beneficio", agregó.
Correa y Negroponte también hablaron sobre la "lucha ecuatoriana contra el narcotráfico, la Asamblea que redactará una nueva Constitución. Quito, AFP