Los discapacitados cruceños radicalizan sus movilizaciones En Santa Cruz, cinco personas se crucificaron y otras se sacaron sangre. Exigen el pago de un bono anual de Bs 5 mil. En La Paz, este sector formó una cadena humana. Los ropavejeros declararon un cuarto intermedio.
HUELGA DE HAMBRE • En una oficina de la Iglesia Católica de La Paz, las personas con capacidades especiales cumplen, ayer, su quinto día de ayuno. Anuncian otras medidas.
Al terminar su tercera semana de movilizaciones, ayer, las personas discapacitadas radicalizaron sus medidas de protesta en La Paz y Santa Cruz. En la capital oriental se crucificaron y sacaron sangre, para demandar al Gobierno un bono anual de Bs 5 mil.
En Santa Cruz, cinco personas en silla de ruedas se crucificaron en las oficinas de Impuestos Internos y otras se sacaron sangre para escribir sus carteles.
En La Paz, más de una veintena de discapacitados se apostaron en la calle Sucre formando una cadena humana por más de una hora, sin interrumpir el tráfico de vehículos; mientras que 15 de ellos seguían en huelga de hambre que va al sexto día.
Los discapacitados también piden un seguro universal de salud, vivienda y trabajo.
El presidente de la Confederación Boliviana de la Persona con Discapacidad, Jaime Estívariz, informó que “las medidas se están radicalizando cada vez más porque el Gobierno no nos escucha".
Asimismo, Estívariz anunció que las medidas tomadas por sus compañeros en Santa Cruz, serán las que se adoptarán en otras ciudades del país desde el lunes.
Después de que el presidente Evo Morales dijera la noche del jueves que no se puede pagar este bono de equidad porque demandaría al Estado $us 600 millones, la máxima dirigente de los discapacitados de La Paz, Virginia Cordero, indicó que “no existe la predisposición del Gobierno para dialogar y saber qué nos puede ofrecer".
Los ropavejeros, por otra parte, decidieron ayer dar un cuarto intermedio al Gobierno durante el fin de semana para dialogar, pero no descartan medidas más radicales a partir del lunes.