Partidarios del Gobierno y grupos opositores convirtieron ayer en campos de batalla a barrios enteros de la ciudad más grande de Pakistán, con un saldo de al menos 27 muertos y más de un centenar de heridos, en los peores hechos de violencia desde que el Presidente suspendió al juez Iftikhar Mohammed Chaudhry,
Antes las manifestaciones políticas, varias personas resultado muertas y heridas en enfrentamientos callejeros. Grupos de hombres armados intercambiaban disparos de fusiles en áreas residenciales a menos de un kilómetro del Aeropuerto Internacional de Karachi.
Un canal de televisión privado fue atacado, pero pudo seguir transmitiendo su programación mientras los atacantes incendiaban vehículos afuera.
Los hechos violentos ocurrieron en una jornada de protestas por la suspensión del magistrado, decretada por el presidente, general Pervez Musharraf.
Los enfrentamientos estallaron cuando Chaundry llegó para participar en la protesta de abogados y partidos de oposición, descontentos por su suspensión. Los grupos que respaldan al Gobierno respondieron con sus propias demostraciones de fortaleza. Karachi (Pakistán), AP