La región recibe más inversiones, pero en Bolivia aún son mínimas Un informe de la CEPAL muestra que la mayoría de los países de Latinoamérica obtuvo el año pasado más capitales. Bolivia no pasa de los 300 millones de dólares. Según dos analistas y dos empresarios, todo es causa de la inestabilidad de los últimos años.
Los capitales todavía no miran al país. En un momento en que la economía a nivel mundial se mueve a todo vapor, la Inversión Extranjera Directa (IED) en Latinoamérica crece en la mayoría de los países, pero en Bolivia todavía son mínimas, según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) sobre este tema.
Estos datos muestran, por ejemplo, que el país recibió el año pasado 237 millones de dólares de inversión y ocupa uno de los últimos lugares en la región. Otros datos del Banco Central de Bolivia hablan de 330 millones de dólares, cifra también inferior con relación a los países vecinos.
Las cifras de la CEPAL muestran que la mayoría de los países vecinos de Bolivia subió el nivel de inversiones entre el 2005 y el 2006. Por ejemplo, Perú pasó de 2.579 millones de dólares a 3.467 millones de dólares. Chile pasó de 6.800 a 8.000 millones y Brasil de 15.000 a 18.700 millones de dólares.
La situación de Bolivia en los últimos cinco años en este campo es de estancamiento, según la CEPAL.
Mientras entre los años 97 y 2001 el país recibió un promedio de 897 millones de dólares de inversión, ese promedio bajó a 185 millones de dólares entre los años 2002 y 2006, precisa el estudio.
“No es un tema que venga de este año o de este Gobierno, pero sin duda éste es el resultado de la inestabilidad política y social de los últimos años y la incertidumbre que hay en torno a las reglas de juego”, dijo Armando Álvarez, presidente de la Bolsa Boliviana de Valores (BBV) y analista económico.
Los empresarios encuentran la principal explicación para este fenómeno en las señales y actitudes del gobierno de Evo Morales Ayma.
“Desde un principio se jugó por aumentar la incertidumbre y rechazar la inversión. Con este clima de incertidumbre no hay empresario que se quiera arriesgar”, señaló Cristóbal Roda Vaca, presidente del Ingenio Azucarero Guabirá de Santa Cruz.
En el Oriente, se pone toda la responsabilidad sobre las espaldas del presidente Morales. “Medidas como la nacionalización, ahora Entel y ya se habla de revisar los acuerdos de inversiones, todo esto sólo genera incertidumbre, los inversionistas ya no creen en la fe del Estado boliviano y eso es culpa del Gobierno”, dice Gabriel Dabdoub, presidente de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Santa Cruz (Cainco).
Para el analista y ex director del Banco Central de Bolivia Armando Méndez, este problema tiene ya vieja data, y se deriva básicamente de la incapacidad de los últimos gobiernos por ofrecer al inversionista un clima adecuado para atraer capitales.
Según Méndez, el tema es más delicado de lo que parece, pues la inversión extranjera viene a cubrir el escaso ahorro interno que tiene el país para generar inversión.
“Por lo general, el ahorro interno pasa a convertirse en capital de inversión, pero Bolivia tiene muy bajo ahorro; por tanto, necesita de la inversión extranjera”, explicó.
Hace más de cinco años que Bolivia arrastra un bajo nivel de inversión. Sin embargo, después de un momento de alta tensión con el sector petrolero, que terminó con la firma de los nuevos contratos petroleros, se esperaba un giro en este campo. “Todos pensamos que con la firma de los nuevos contratos petroleros comenzaría a escribirse otra historia, pero todavía no vemos nada”, señaló Álvarez.
El sector empresarial, por ejemplo, esperaba que el 2007 sea el año de la reactivación de las inversiones. Sólo en minería e hidrocarburos se esperaba al menos 600 millones de dólares, pero hasta la fecha no se conoce ningún proyecto. Hidrocarburos está parado y en minería avanzan los antiguos proyectos como San Cristóbal y San Bartolomé, entre otros.
Pero las esperanzas no están, para nada, perdidas, dicen los analistas y los mismos empresarios. Potencial en Bolivia no falta. Basta ver los sectores de hidrocarburos y minería, donde los ajustes en las normas deberían acelerarse para dar seguridad, manifestó Armando Álvarez.
Según el analista, las medidas que el Gobierno anuncia no deberían demorar, pues el tiempo que se tome es tiempo perdido para el país y la economía.
“Necesitamos inversión, pero inversión de la buena, es decir, se tiene que dar seguridad jurídica, pero también el inversionista tiene que respetar al país y dejar lo justo”.
Los empresarios creen que es tiempo de una pausa en las relaciones entre el Gobierno y las empresas, sobre todo extranjeras.
“Ojalá este mal momento pase, pero depende mucho del Gobierno”, señaló Dabdoub.
Para el Gobierno, este proceso es necesario. Según el asesor del Palacio en temas comerciales, Pablo Solón, no sólo se revisará la relación con algunas empresas, sino también los acuerdos que tiene el país sobre inversiones. “Lo que estamos haciendo es crear un nuevo escenario para las inversiones que beneficie más al país”, dijo.
Apuntes sobre los capitales
El destino El estudio de la CEPAL muestra que la inversión extranjera directa en América Latina tiene como principal destino la búsqueda de recursos naturales principalmente a países de América del Sur. El 2005 como el 2006 destaca el sector de la minería por sus altos precios. En tanto que la IED dirigida a mercados específicos se dispersa por toda la región.
Nada para desarrollo La IED enfocada en la búsqueda de eficiencia ha preferido países de la cuenca del Caribe y México. Se muestra una escasa inversión focalizada en la búsqueda de activos estratégicos asociados con actividades de investigación y desarrollo. Por eso sugiere a los gobiernos implementar políticas de atracción de inversión extranjera más activas.
El desafío El informe señala que el gran desafío de las autoridades de la región es desarrollar capacidades que permitan atraer tipos de inversión que contribuyan al crecimiento y al desarrollo de los respectivos países. En este sentido, la región necesita mejorar el ambiente de negocios, el entorno macroeconómico y las capacidades locales.
Salidas de inversión El 2006 la situación en cuanto a las salidas de Inversión Extranjera Directa (IED) fue muy singular, dado que en los países de América Latina y el Caribe los volúmenes aumentaron en 115%, para acercarse a los 41.000 millones de dólares, lo que señala un incremento mayor que en el resto del mundo.