En el país el proyecto para usar etanol está en punto muerto PROYECTO • Hace dos años, una ley autorizó mezclar las gasolinas con este biocarburante, pero hasta la fecha no hay la reglamentación. Según los productores, “no hay futuro inmediato”.
Dos años y no pasa nada. El año 2005 el gobierno de entonces aprobó una ley para impulsar en Bolivia el uso del etanol y así también apoyar a los productores nacionales. Sin embargo, la ley duerme el sueño de los justos sin reglamento ni voluntades para convertirla en realidad.
“Tenemos esa ley, pero hasta ahora no se ha hecho nada, pero de verdad nada”, dijo Cristóbal Roda Vaca, presidente del Ingenio Guabirá de Santa Cruz.
Mientras el consumo del etanol gana espacio en otros países y en el mundo en general, en Bolivia, que tiene un gran potencial en este campo y que incluso exporta este combustible, no hay ningún tipo de avance, “lo cual es una pena no sólo para nuestra industria, sino también para nuestro medio ambiente, porque seguimos usando carburantes caros y sucios”, señaló también Rosendo Barbery, presidente de la corporación Unagro.
Según Roda, son tres los factores que impiden en Bolivia el desarrollo del etanol. Primero, la falta de esta reglamentación “y en general la falta de voluntad política en el actual Gobierno para hacer ese reglamento”. Este trabajo le corresponde en los hechos al Ministerio de Hidrocarburos.
Segundo, está el hecho de que los carburantes en Bolivia están subvencionados, pues no sería un buen negocio mezclar etanol a una gasolina que no está en su precio real. Y tercero, “en el Gobierno no se ve una conciencia ni ambiental ni económica por el efecto multiplicador que tendría la producción de etanol”.
Después de la firma de un acuerdo entre Estados Unidos y Brasil para desarrollar los biocarburantes en la región, Cuba surgió como uno de los principales opositores al proyecto por supuestos riesgos para la alimentación. Algunas autoridades nacionales, incluido el mismo presidente Evo Morales, se sumaron a este rechazo. Sin embargo, según un portavoz oficial del Ministerio de Hidrocarburos, el tema “en su real y verdadero impacto tanto económico, ambiental, como el posible riesgo para la alimentación, está en estudio, en análisis”.
Según Barbery, el país está desperdiciando una gran oportunidad de limpiar los carburantes que usa, pero también una buena oportunidad de generar más producción y empleo.
El año pasado, Bolivia exportó a Europa 60 millones de litros de etanol, para este año se tienen calculados otros 90 millones de litros. Tal parece que por ahora éste será el panorama.
“En Bolivia, la verdad, no creo que el etanol tenga un futuro, por lo menos en lo inmediato”, señaló Cristóbal Roda Vaca.
Pocos avances
La ley Fue durante el gobierno del ex presidente Eduardo Rodríguez que se logró la aprobación de una ley autorizando la mezcla de las gasolinas actuales con etanol hasta un 20 por ciento, que es la cantidad que los vehículos resisten sin ningún tipo de modificación.
El olvido La misma ley establecía que en un plazo de 90 días deberían estar listos los reglamentos, pero han pasado casi dos años y no hay nada. En este lapso se produjo el cambio de gobierno. Los productores admiten que también dejaron de lado las gestiones.
El futuro Por ahora los productores están más dedicados a la exportación del etanol, sobre todo a Europa, que es un mercado seguro. El Gobierno también tiene pendiente la ley y el proyecto del uso del etanol, y por ahora no se sabe cuándo se podrían reactivar.