Colombia cambia la cúpula policial y admite espionaje Las grabaciones ilegales que hacían las fuerzas del orden se sumaron a la escandalosa relación que habría existido entre paramilitares y políticos.
Respuestas • El ex comandante de la Policía de Colombia Daniel Castro, vestido de civil, ayer compareció ante la prensa.
El ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, reconoció ayer que las grabaciones ilegales hechas en la Dirección de Inteligencia de la Policía (Dipol) fueron una falla muy grave, que es investigada y que producirá nuevas consecuencias.
Santos habló en una conferencia de prensa en la sede de la Policía, en la que estuvo el director saliente de esa institución, general Jorge Daniel Castro, vestido de civil, y el general Óscar Naranjo, quien le sucede en el cargo.
En sus declaraciones, Santos reveló que una de las grabaciones ilegales fue hecha a una conversación entre la presentadora de radio y televisión Claudia Gurisati y el ex candidato del Polo Democrático Alternativa, en la oposición, Carlos Gaviria.
Afirmó que el Gobierno se enteró el domingo en la noche del espionaje telefónico, que data de hace dos años, por parte de la inteligencia policial a personas que no son investigadas y que se hicieron sin la autorización ni con una orden de la Fiscalía.
El ministro aseveró que esas grabaciones no sólo fueron hechas a miembros de la oposición, sino también a funcionarios del propio Gobierno y a periodistas.
Dijo que por ahora no se sabe quién ordenó el espionaje, ni quién lo hizo, ni para qué era utilizado, pero se tiene certeza de que se trató de personal de la Dipol. Santos advirtió que las investigaciones irán hasta el final.
El director saliente de la Policía, quien dejó la institución junto a otros 11 generales, afirmó que “jamás me enteré que se estaba grabando”. Bogotá, EFE
Relación con paramilitares toca al poder
Cuatro de los 20 políticos capturados el lunes por suscribir el 2001 un pacto con paramilitares de ultraderecha son familiares de la ministra colombiana de Comunicaciones, María del Rosario Guerra, destacó ayer la prensa de Bogotá.
Los cuatro detenidos con nexos familiares con la ministra son el senador Miguel de la Espriella, Víctor Antonio Guerra, Rodrigo Burgos de la Espriella y Jorge Feris. Mientras los tres primeros son primos hermanos de la funcionaria, Feris está casado con una prima de ésta.
El lunes, la justicia ordenó capturar a 20 políticos, entre ellos a cuatro congresistas oficialistas y uno del opositor Partido Liberal así como a varios ex legisladores, dirigentes políticos y ex alcaldes de zonas donde los grupos paramilitares tuvieron una marcada influencia.
La Corte Suprema de Justicia —única autorizada para investigar y juzgar penalmente a los legisladores— ordenó la captura de los actuales congresistas Miguel de la Espriella, Juan Manuel López Cabrales, Reginaldo Montes y William Montes, y del representante a la Cámara (diputado) José Santos. Por el mismo caso, la Fiscalía ordenó la captura de otros 15 políticos.
Las acusaciones señalan que las Autodefensas Unidas de Colombia presionaron a los electores para que políticos afectos al grupo fueran elegidos en cargos públicos. Bogotá, AFP