Es su debilidad y también su punto débil. Cecilia, segunda esposa del nuevo presidente francés, Nicolas Sarkozy, se convertirá hoy en la primera dama de Francia en medio de los crecientes rumores que suscita la relación de esta popular pareja.
La atractiva y elegante mujer morena que cumplirá 50 años en noviembre es bisnieta del famoso músico español Isaac Albéniz, está emparentada con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, habla perfectamente castellano y adora las corridas de toros y el estilo de vida del país vecino.
“No me veo haciendo de 'first lady'. Es algo que me fastidia, porque no soy políticamente correcta”, declaró la esposa del candidato hace algunos meses.
Cecilia, que casualmente conoció a su segundo marido el día de su primera boda, oficiada por el propio Sarkozy, entonces alcalde de Neuilly sur Seine, a las afueras de París, es madre de tres hijos, dos chicas de su primer matrimonio y un varón, Louis, fruto de su actual matrimonio.
Compañera y primera asesora de Sarkozy hasta que la pareja entró en crisis el 2005, Cecilia desapareció literalmente de la vida pública incluso después de reconciliarse con su marido.
Durante la campaña electoral, evitó en todo momento las cámaras y no acompañó a su marido en ningún mitin, lo cual multiplicó las especulaciones.
La vida privada de esta pareja no interesaría tanto a los franceses si los Sarkozy no hubieran sido primera página de toda la prensa del corazón cuando usaban su idílica vida de pareja como un arma política.
Después de semanas sin aparecer juntos, la pareja posó finalmente unida el 22 de abril, cuando acudieron a votar en la primera vuelta, pero Cecilia no apareció junto a su esposo el 6 de mayo, día de la segunda ronda.
Un diario francés decidió retirar de su edición del domingo la noticia de que la futura primera dama francesa no votó. París, AFP