Los cocaleros de las zonas excedentarias de Caranavi y La Asunta están obligados a reducir sus plantaciones a un cato si quieren legalizar su producción y tener permiso de comercialización, informó el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.
Estas zonas de los Yungas son consideradas por la Ley 1008 excedentarias y en transición. El Gobierno ofreció entregar un carnet de productor a quienes racionalicen sus cultivos. Este documento les “garantizará” la posibilidad de comercialización.
La “coca que no esté acompañada con el carnet de productor, no esté autorizada para su circulación, no tenga autorización comunal estará sujeta a la incautación”, dijo el viceministro.
En el puesto de control de La Rinconada se exigirá este carnet de productor, sin embargo, aún no se precisó el plazo en el que todos los productores de Caranavi y La Asunta deberán contar con este documento para transportar y vender su producción.
Cáceres explicó que existe un proceso de reducción de cultivos en Caranavi, que alcanzó a 67 hectáreas al momento. En tanto que en La Asunta se tiene previsto iniciar conversaciones, para luego pasar a las zonas ilegales en Apolo e Inquisivi.
En los Yungas, según datos del 2005 de Naciones Unidas, existen 18.100 hectáreas de coca. La Ley 1008 sólo permite 12.000 has legales. El Gobierno dice que redujeron 67 hectáreas.