Los misterios de azúcar revelan la suerte a la joven Juana Quispe Juana dice que tiene el don de ser vidente. Tiene 27 años. Es de la cuarta generación de su familia que se dedica a esta actividad. Tiene dos puestos en la llamada “calle de las brujas” de La Paz.
CREENCIAS Y NEGOCIO • Juana Quispe (Der.) atiende a una cliente en uno de sus dos puestos ubicado entre las populosas calles Santa Cruz y Jiménez. Abajo se observan mesas andinas.
Juana Quispe (27), más conocida como “Fanny” —como ella misma dice—, es una de las yatiris más jóvenes, expertas y requeridas de la calle Santa Cruz esquina Jiménez, también bautizada como la “calle de las brujas”. Ella tiene dos puestos de venta de artículos que son utilizados en los ritos, creencias y costumbres andinas, con los que se mantiene económicamente.
Juana es la cuarta generación de la familia Quispe que dedica su vida al comercio de ofrendas para que los creyentes la entreguen a la Pachamama como agradecimiento, para solicitar algún regalo o curarse espiritualmente.
“Ayudar a las personas o curar las dolencias desconocidas es un don que en mi familia hay desde el abuelo de mi papá, mi abuelo y después mi papá, que es el único de sus siete hermanos que tiene ese don. Ahora yo que soy la tercera de cinco hermanos y también tengo esa habilidad”, cuenta Juana, mientras prepara una mesa (ofrenda) para una cliente.
“Fanny”, como ya todos le conocen, se dio cuenta de esa virtud, cuando aún era niña. “Era chiquita y estaba estudiando y podía saber lo que le iba a pasar a la gente que me rodeaba”, recuerda. “Una señora me contó que estaba mal con su pareja y como si yo viera le dije cuándo lo arreglarían, incluso que se casaría y al poco tiempo se casaron”.
El don que tiene Juana, que según su mamá y su hermana le ayuda a vender sus artículos, también se manifiesta a través de las manos, cuando cura las dolencias físicas y absorbe las energías negativas.
“Cuando saco la vibra negativa de alguien, esa persona queda bien, pero yo absorbo todo ese malestar y luego otro (yatiri) tiene que sacármela a mí”, añade.
Juana cuenta que actualmente ocupa junto a su mamá la tienda que fue instalada por su padre, hace 54 años, para brindar sus servicios y conocimientos en todo lo que es la magia blanca. “Tenemos de todo, empezando desde las mesas para la Pachamama (tierra), perfumes y velas para hacer trabajos para el amor, pero nada de magia negra, todo es místico y magia blanca”.
Las preparaciones que Juana hace pueden ser blancas o de colores. Las blancas son para que haya paz, amor y salud en el hogar. La mesa de colores es para la Pachamama, el negocio, la prosperidad y para atraer el dinero.
Juana dice que ve la suerte de las personas que asisten a su tienda a través de los misterios, que son artículos cuadrados de dulce, hechos a base de azúcar que tienen diferentes figuras en la parte posterior. “Las personas que vienen a comprar (mesas) especiales sacan un puñado de los misterios y ahí se ve su suerte, yo a veces puedo revertir (la suerte) si sale algo malo en el misterio”.
Juana indica que la entrega de mesas a la Pachamama se debe realizar cuatro veces al año: en año nuevo, el martes de ch\'alla en carnavales, en Espíritu (que este año es el 25 de mayo) y todo el mes de agosto porque la tierra se abre para iniciar la cosecha.
Quispe también vende hierbas que ayudan a las personas que beben mucho, a las que tienen enfermedades nerviosas o alguna dolencia extraña que, según dice, ningún médico puede curar.
El precio de las mesas varía de acuerdo a su importancia. Las especiales, con leída de suerte incluida, cuestan a Bs 25, aunque el precio varía si el cliente quiere más cosas. “Las más simples varían entre Bs 5 hasta Bs 10”, dice.
Las mesas especiales son preparadas en ese momento y con lo que cada cliente quiere. “Las más completas y especiales tienen incluso fetos de llama, porque así la Pachamama se siente más halagada porque se le está dando carne. También hay fetos de chancho, pero los que usan los fetos de oveja trancan la suerte”.
“Tenemos perfumes y velas para el amor, pero nada de magia negra, todo es místico y magia blanca”. Juana Quispe, conocida como “Fanny”.
Artículos para la mesa andina
Feto de llama o de cerdo • También llamados “sullus”, son parte del agradecimiento a la Pachamama, en forma de carne.
Misterios • Son dulces cuadrados elaborados a base de azúcar. Cada uno tiene figuras que hacen adivinar la suerte del cliente.
Incienso • El polvo “místico” es considerado el perfume para la tierra. Atrae al dinero y la abundancia en los negocios.
Mixtura plateada, dorada y de colores • Son complementos fundamentales para armar la mesa. La plateada llama al dinero, la dorada a la fortuna espiritual y la de colores es ofrecida directamente a la Pachamama.
Lana de colores • La lana que se pone en las mesas tiene que ser de llama. Los colores deben ser vivos que representan el color del arco iris y de la ropa de la cultura incaica.