El proyecto bipartidista de reforma de la ley de inmigración, que regularizaría a millones de indocumentados y reforzaría el control de la frontera con México, inicia hoy una carrera de obstáculos en el Congreso estadounidense, con una votación determinante en el Senado.
Los congresistas deben decidir la tarde de hoy si aceptan abrir formalmente el debate sobre el controvertido proyecto de reforma, en una votación que exige el apoyo de al menos 60 de los 100 miembros del Senado, en otras palabras que una decena de republicanos den su respaldo.
"Los 60 votos para iniciar el debate, sí los va a haber", aseguró una fuente legislativa que pidió el anonimato. "Pero para el resto no hay garantía de absolutamente nada", añadió, incapaz de pronosticar qué tipo de ley va a salir del complejo proceso .
Vanessa Cárdenas, especialista de inmigración del Center for American Progress, pronosticó "una gran pelea". Washington, AFP