Un centenar de personas de más de 40 nacionalidades se convirtieron ayer en ciudadanos estadounidenses en una ceremonia que se celebró en la que fuera la residencia del primer presidente de Estados Unidos, George Washington, en Virginia.
Los nuevos ciudadanos, entre los cuales había 33 originarios de países como Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú y Venezuela, juraron hoy fidelidad a su nueva bandera y al país que les acogió por muy diversos motivos.
“Yo me vine aquí para buscar un mejor futuro, dicen que éste es el país de las oportunidades”, explicó a EFE Roxana Guevara, una boliviana que lleva 20 años en EEUU y que a partir de ayer ya tiene pasaporte estadounidense.
“Me gusta la sensación de libertad que respiro en este país y su respeto por los derechos de las personas, que es algo que no pasa en otros sitios”, aseguró Freddy Augusto, boliviano que lleva más de 18 años en el país. Virginia, EFE