Tras los combates, en Líbano se siente el drama humano Por tercer día, el Ejército libanés bombardeó un campo de refugiados palestinos, donde se esconden islamistas. Suman las muertes y la situación se hace insostenible para miles de civiles que huyen del lugar.
En busca de seguridad • Esta familia de refugiados palestinos espera ser trasladada a un lugar más seguro que el campamento donde se registran combates con el ejército e islamistas.
Miles de personas escapaban de sus casas ayer por la noche durante una pausa en la violencia en el tercer día consecutivo de fuertes choques entre el ejército libanés y extremistas islámicos atrincherados en el campamento de refugiados palestinos de Nahr Al Bared, manifestaron reporteros de la AP presentes en el lugar.
Los reporteros afirmaron que la salida masiva comenzó aproximadamente a las 21.00.
Funcionarios de socorro de la ONU en otro campamento ubicado al sur de Trípoli dijeron que esperaban que unos 10.000 refugiados de Nahr Al Bared arribasen allí por la noche.
Imágenes televisivas de la AP tomadas en Al Bared previamente en la tarde mostraron a decenas de mujeres abrazando a sus niños y amontonándose en camionetas para dejar sus destruidos hogares. Otros escapaban a pie y se podía ver una ambulancia evacuando a los heridos.
El gobierno libanés parece resuelto a acabar con los extremistas islámicos de Fatah Islam, que lanzaron ataques contra el ejército desde el domingo, matando a 29 soldados. Unos 20 milicianos han muerto, además de un número no precisado de civiles.
Ibrahim Issa Dawoud, de 42 años, escapó del campamento con su esposa y seis niños durante una tregua temporal. “Nosotros pensamos que ésta era nuestra última oportunidad, porque ellos van a demoler el campamento. Es por eso que nos arriesgamos y escapamos”, dijo. Imágenes de video mostraban las calles cubiertas de vehículos destruidos, pedazos de vidrio y escombros de edificios, algunos de ellos en llamas tras los disparos de tanques libaneses.
“Hay muchos muertos y heridos en la casas, nuestros hogares están siendo destruidos sobre nuestras cabezas”, dijo una joven refugiada cubierta por un velo azul. Trípoli (Líbano), AP
La ONU deplora ataques
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, pidió un inmediato cese de los “ataques criminales” de extremistas islamistas contra las fuerzas de seguridad libanesas y deploró el ataque a un convoy de la ONU que asistía a un campo de refugiados sitiado.
“El secretario general deplora el ataque criminal realizado en los últimos días contra el Ejército libanés y las fuerzas de seguridad”, reiteró el portavoz de Ban, Michele Montas, en una declaración. “Estas acciones constituyen un asalto a la estabilidad y soberanía del Líbano y han puesto en peligro seriamente a civiles. Deben terminar inmediatamente”, agregó.
Ban también deploró los ataques del martes sobre convoys de ayuda humanitaria de la UNRWA, la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados palestinos que estaba repartiendo ayuda al sitiado campo de Nahr Al Bared en el norte del Líbano. Naciones Unidas, AFP