El cato de coca queda chico para el Gobierno El Viceministro de la Coca irá a las negociaciones de racionalización, sin topes. Un experto dice que se viola la ley y que es inviable pensar en disminuir el precio de la hoja de coca.
BIENVENIDOS A LA ASUNTA • Eso se lee en un letrero ubicado al ingreso de la población yungueña, mientras que en los cerros se observan grandes extensiones de plantaciones de coca.
El nuevo Viceministro de la Coca de Evo Morales cambia la política de racionalización y asegura que un cato de coca (extensión de 40 por 40 metros) no es suficiente, al menos en La Asunta. Gerónimo Meneses, la autoridad que fue posesionada el martes, asegura que las negociaciones en este tema serán sin condicionamientos y anuncia bajar el precio de la coca para llegar a más consumidores.
El viceministro, quien nació en esa población, dijo: “Vamos a cambiar la manera que se estaba entrando a la racionalización, hemos hablado con el Presidente; sin cato de coca en La Asunta”, señaló en oposición a los criterios que expresó en pasados días su colega de Defensa Social, Felipe Cáceres, quien anunció que se apostaría a reducir hasta llegar al cato de coca en esta zona.
Los sembradíos de coca en La Asunta y Caranavi son considerados excedentarios por la Ley 1008. En Caranavi se concertó la racionalización voluntaria e ingresaron efectivos de las Fuerzas de Tarea Conjunta para reducir cocales en sindicatos que firmaron un acuerdo con el Ejecutivo.
La Razón visitó La Asunta el mes pasado y constató grandes extensiones de este cultivo. Un funcionario edil calculó la existencia de 4.000 has, que requerían una importante demanda de mano de obra de cosecha y cuidado de sembradíos. Incluso había letreros donde se anunciaba alquiler de extensiones de coca.
Cáceres aseguró que la racionalización ingresaría con la visión de llegar a un cato de la hoja en zonas excedentarias. Además, adelantó que se entregará a los productores inscritos en esta política un carnet de productor que garantizará la comercialización de su producción en el país.
Sin embargo, la nueva autoridad insistió en que “no se va a llegar al cato de coca, pero vamos a entrar a la racionalización”. Meneses reemplaza en el cargo a Félix Barra, quien fue removido en momentos en los que el embajador de Estados Unidos, Philip Goldberg, reiteradamente expresaba preocupación por el incremento de cultivos de coca.
Meneses expresó que también piensa trabajar en la reducción del precio de la coca, de tal forma que llegue a mayores consumidores que, por los altos precios no consumen de acuerdo a sus necesidades diarias.
“Con la nueva política de comercialización del productor al consumidor puede bajar el precio, porque es carito (la coca), no compra mucha gente pobre de tres, cuatro libras...vamos a ver también de reunirnos con los comercializadores para bajar el precio y expandir el consumo tradicional de la coca”, reveló.
En criterio de la nueva autoridad, la racionalización, la industrialización y la expansión del consumo, apoyado con las tareas de interdicción contribuirán a evitar el desvío de esta hoja.
El especialista antinarcóticos, Ernesto Justiniano, indicó que es inviable pensar en bajar el precio de la coca porque se mantiene alto por la demanda existente en el narcotráfico. Permitir cultivos en La Asunta, cuestionó, implica una violación a la Ley 1008. El 2004, el ex presidente Carlos Mesa firmó con el entonces dirigente y hoy Presidente, Evo Morales, un acuerdo para hacer viable un cato de coca en el Chapare bajo el condicionamiento de desarrollar un estudio del mercado legal de este producto. Meneses informó que este estudio está en statu quo y se definirá su destino en función a los objetivos que defina Morales.
Recordó que se destinó medio millón de dólares para la construcción de dos plantas de industrialización en Chapare y Yungas y similar monto a promover la producción de coca orgánica.
La producción
La ley • En Bolivia están permitidas 12.000 hectáreas de coca, pero existen más. El presidente Evo Morales anunció que se llegará a un máximo de 20 mil hectáreas en el país.
Ilegal • La Asunta y Caranavi son consideradas zonas excedentarias de coca y, según la ley, sujetas a erradicación.
Posición • El Gobierno plantea industrializar este arbusto en plantas que prevé construir en los Yungas y el Chapare.