La Prefectura del departamento de Tarija inició la ejecución de un proyecto, de cinco ejes, que pretende descontaminar las aguas del río Guadalquivir. El trabajo empezó con la construcción de 10 colectores de alcantarillado sanitario a lo largo de 36 km.
El prefecto Mario Cossío manifestó que esta obra es una de las de mayor impacto ambiental, ejecutada hasta ahora.
Para ello, el trabajo de la administración departamental abarcará cinco ejes: la construcción de los colectores, de alcantarillado e instalación de agua potable para 46 barrios, la edificación de plantas de tratamiento para las aguas servidas y del complejo recreativo y turístico Malecón y el encauzamiento y protección de las riberas.
Cossío adelantó que con la construcción de los colectores, cuya inversión es de 35.796.618 bolivianos, se evitará que las aguas servidas lleguen al río.
La autoridad informó que el proyecto beneficiará a 50.000 personas en 45 barrios de la ciudad de Tarija que accederán al servicio de alcantarillado.
La construcción de los diez colectores implica la instalación de 36 kilómetros de tuberías que cubrirán 1.551 hectáreas de la ciudad y permitirá recuperar, para área verde, las quebradas de El Monte, San Pedro, Cabeza de Toro, Sagrado, Gallinazo y Berdún, hoy usados como basurales.
Cada día, más de nueve toneladas de desechos orgánicos contaminan el río y lo convierten en un foco de enfermedades para la gente que vive en sus riberas. Los perjuicios no sólo son por los olores desagradables y el mal aspecto, sino el daño a uno de los puntos de atracción turística.
“El Guadalquivir está metido en los más profundo de nuestros corazones, es parte de nuestra identidad y nuestro deber hacer algo para salvarlo”, dijo Cossío.
PRIMERA FASE DE LA OBRA
Inversión • El costo total de la primera fase de la obra es de 35.796.618 bolivianos.
Empresa • La Asociación Accidental Ecoambiental estará a cargo de la construcción de los 10 colectores y entregará la obra en un plazo de dos años. Las tuberías cubrirán 1.551 hectáreas de la ciudad.