Benedicto XVI exigió ayer que se reconozca a la familia el papel primordial que tiene en la sociedad "ante una cultura que se engaña pensando que favorece la felicidad de las personas insistiendo unilateralmente en la libertad del individuo".
El Papa así lo manifestó en su discurso ante los obispos a los que recibió en el Vaticano con motivo de la 57 Asamblea general de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), y ante los que resaltó que el catolicismo "es el gran factor unificador" de Italia.
En un esperado discurso —debido a las críticas de la Iglesia a las medidas sociales que pretende aprobar el Gobierno Prodi, entre ellas la ley que regulará los derechos de las personas que conviven, llamada Dico—, el Pontífice reiteró que la familia es la basada en el matrimonio entre hombre y mujer. Vaticano, EFE