La cineasta Natalia López, nacida en Bolivia y radicada en México, compite con el cortometraje En el cielo como en la tierra en la sección Semana de la Crítica del 60 Festival de Cine de Cannes, que culminará el domingo 27.
En el cielo como en la tierra, producido en el Centro de Capacitación Cinematográfica Mexicano, ganó el premio al mejor cortometraje experimental en el Festival de Morelia y ahora se exhibe en Cannes (Francia) en representación de México.
La cinta narra la historia de dos jóvenes que, condicionados por el abandono de sus madres, se coinciden en el umbral de un universo adulto inaccesible que está poblado de contactos hostiles, banales y pasajeros.
Natalia López nació en La Paz en 1980. El 2004 ingresó al Centro de Estudios Cinematográficos de México. El 2006 editó el largo documental Palomilla blanca y ese mismo año escribe y dirige En el cielo como en la tierra, su segundo corto de ficción; ambas obras participaron en diversos festivales de México, EEUU y varios países de Latinoamérica.
López es también la editora de la película Luz silenciosa (Stellet licht) del director mexicano Carlos Reygadas, que se estrenó el martes en la competencia oficial por la Palma de Oro del festival francés. Stellet licht es una peculiar historia de amor ambientada en una comunidad menonita del norte de México y rodada íntegramente en alemán.
Luz silenciosa es la única película iberoamericana que compite en la sección oficial del Festival, pero ello no parece interesar mucho a su director: “La nacionalidad en el cine es accesoria. Eso vale para el fútbol o la guerra. Somos 110 millones de mexicanos y 10 ó 20 cineastas que en México hacemos películas de autor, películas comerciales..., declaró Reygadas a la agencia AFP.