Luisa Larico, quien supuestamente habría secuestrado a dos niños, fue entregada a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) por su propio hermano. La llevó ayer en la mañana, antes de las 10.00, luego de que su apellido se vio perjudicado y él presionado por la Policía y los medios de comunicación.
Larico era buscada por la Policía, tras la denuncia de Roxana Quispe (23), madre de Roberto Carlos Apaza Quispe, de seis meses de edad, quien fue secuestrado en marzo. Otro caso también tendría conexión con ella, pues los familiares de una niña de siete años la denunciaron.
Por la tarde, ella prestó su declaración ante el fiscal Mirko Borda, quien indicó que Larico se declaró inocente de todas las acusaciones en su contra. Dijo que según ella, no participó de ningún secuestro porque ese día estuvo con su concubino.
En el desfile identificativo la madre del bebé la reconoció, al igual que una testigo. Borda indicó que preparará la imputación formal y que hoy se realizarán las medidas cautelares.
Todavía se desconoce el paradero del bebé de seis meses y de la niña de siete años. Borda señaló que en su declaración, Larico no mencionó ese tema.
La pareja de esta mujer sería un antisocial conocido como “Ninja”, de especialidad lancero.
El mayor Adolfo Cárdenas, jefe de la división Trata y Tráfico, anunció que los delitos que Larico habría cometido son trata y tráfico de seres humanos y sustracción de menor o persona con alguna discapacidad.