Una imagen de la Virgen Dolorosa, en la ciudad de El Alto, apareció ayer dañada en la gruta pública donde se encuentra, informó el párroco de la zona, el sacerdote Sebastián Obermaier.
El suceso se registró la noche del miércoles, declaró Obermaier, de nacionalidad alemana, quien lo calificó como “una agresión” al catolicismo para la que “no existe contraparte”. Los autores rompieron primero el vidrio que protege la efigie, de unos 70 centímetros, y después golpearon el rostro de la estatua de La Dolorosa, causando algunos daños.
La gruta está ubicada en una plaza de Villa Adela, en frente de un templo dedicado a La Cruz. “Nos duele harto” este hecho, añadió Obermaier, quien desarrolla actividad evangélica en la región, construyó varios templos y adelanta una tradicional campaña navideña para los niños.
El religioso admitió la posibilidad de que el ataque a la gruta tenga relación con el conflicto que mantiene con los dirigentes del vecino barrio Paraíso, que cerraron el templo de esa zona.
La Junta de Vecinos de Paraíso ordenó colocar adobes y soldar la puerta de hierro de ingreso al templo del barrio para presionar a Obermaier por un compromiso de construcción de una sede social. “Hay un ambiente de agresión contra la iglesia”, dijo. EFE