Sobre la pasarela del salón Libertador del hotel Radisson se desfilaron los nuevos diseños de Beatriz Canedo Patiño.
Capas, abrigos, chaquetas, chales, trajes de dos piezas y vestidos de alpaca han sido mezclados con otras texturas como la seda para regirse a los modelos de BCP en su colección Otoño - Invierno 2007.
La muestra, denominada Caprichos de Otoño, también cuenta con sugerentes prendas como vestidos largos y transparentes que llevan bordados en pedrería.
Este desfile, además de presentar nuevas tendencias de la moda, tuvo un carácter solidario, como cada año.
La diseñadora unida a la labor de Usaid, Prosalud-Socios para el Desarrollo y a la Fundación Cuerpo de Cristo organizó este evento para beneficiar a la Fundación dirigida por el padre Sebastián Obermaier, que lucha contra el VIH-Sida.
Esas instituciones, en una alianza solidaria, llevan adelante la campaña de sensibilización sobre la presencia del VIH en Bolivia.
En ese afán y con ese compromiso, la Fundación Cuerpo de Cristo trabaja en la implementación de un proyecto de prevención de VIH en la ciudad de El Alto, labor que lleva a cabo con el apoyo técnico financiero de Usaid. Una de las acciones de la Fundación es la construcción de la Casa de Fe, que será un centro de salud para acoger a personas que viven con el VIH.
Así, sumándose a esa causa, decenas de personas asistieron al desfile, donde aplaudieron una a una las prendas BCP.
Luego, los asistentes aprovecharon el cóctel que ofrecieron los anfitriones para felicitar a la diseñadora por la propuesta Caprichos de Otoño y por la iniciativa de colaboración.