Los meteorólogos vaticinaron más tormentas fuertes en la región de las planicies de Estados Unidos durante el fin de semana, después de dos días de precipitaciones copiosas e inundaciones que dejaron al menos cinco muertos y una persona desaparecida en Texas.
El gobernador Rick Perry ordenó que los soldados de la Guardia Nacional fueran emplazados en Waco, Austin y San Antonio durante el fin de semana, que se extenderá hasta el lunes por el feriado del Día de los Caídos.
Cerca de Fredericksburg, las autoridades buscan a un hombre cuyo vehículo fue arrastrado durante la tormenta del viernes.
Tres personas murieron en Killeen, dijo la Policía. Los cadáveres de dos niños, de 5 y 6 años, aparecieron en una camioneta deportiva sumergida y ayer se halló el cadáver de un joven de 20 años junto a una alcantarilla.
Un hombre y su esposa fallecieron el jueves en la noche cuando intentaban cruzar con su vehículo una zona inundada en Copperas Cove. Dallas (EEUU), AP