El líder cubano Fidel Castro acusó ayer al presidente de EEUU, George W. Bush, de propiciar su muerte, en el décimo tercer editorial que publica en dos meses en el diario Granma, su nueva trinchera desde donde dispara contra Washington, dada su larga convalecencia.
“No soy el primero ni sería el último que Bush ordenó privar de la vida, o de los que se propone seguir matando de forma individual o masiva”, subrayó.
Bajo el título “Las ideas no se matan“, el gobernante fustigó la política “guerrerista” de EEUU, contraponiéndola a lo que desde hace rato es su obsesión, la formación de médicos. Amante de los cálculos, Castro aseguró que con los 100.000 millones de dólares que “en un solo año” destina a la guerra en Irak se podrían graduar 999.990 médicos para atender a 2.000 millones de personas.
Célebre por sus largos discursos, Castro inauguró en marzo su faceta de comentarista bajo el cintillo de Reflexiones del Comandante en Jefe. La Habana, AFP