Cinco británicos fueron secuestrados ayer en Bagdad en una audaz operación llevada a cabo por hombres vestidos de policías, mientras que dos atentados dejaron al menos 33 muertos, y el ejército de EEUU anunció la pérdida de 10 militares.
Así, mayo pasó a convertirse en el más sangriento en lo que va del año para las fuerzas armadas de EEUU, con 113 muertos.
Varias decenas de hombres con uniformes de comandos de la policía iraquí irrumpieron ayer en un edificio del Ministerio de Finanzas, en Bagdad, donde secuestraron a cinco británicos.
Inicialmente, los servicios de seguridad iraquíes afirmaron que se trataba de cuatro alemanes empleados del ministerio, secuestrados “cuando daban cursos de informática” en una oficina en el centro de Bagdad.
“Cuarenta vehículos policiales llegaron y tomaron posiciones en torno al edificio. Uniformados irrumpieron en el interior y se apoderaron de los cuatro expertos”, había explicado esa fuente.
En Londres, el Foreign Office confirmó que cinco personas habían sido secuestradas y que todas ellas eran británicas.
La confirmación se produjo mientras una célula del gobierno británico, el comité “Cobra”, se reunía en Londres. Bagdad, AFP