Las bajas temperaturas que azotan a los países de la región ya han provocado varias muertes y hasta una crisis energética como el caso de Argentina y Chile.
Las bajas temperaturas no sólo son las más intensas registradas en los últimos 36 años en Argentina, sino también son las más frías en Bolivia y, particularmente, en Santa Cruz donde se prevé que descenderán aún más en junio y julio. Según el pronóstico de Meteorología de Aasana, las condiciones para que la temperatura en Santa Cruz descienda a tres grados en julio —la más baja de los últimos 20 años— están dadas ya que la temporada de invierno se adelantó. El Nuevo Día