El santo padre Benedicto XVI, silenció a Evo y a Chávez cuando afirmó en torno a la colonización y evangelización de América que “no es posible olvidar los sufrimientos e injusticias infligidos por los colonizadores a las poblaciones indígenas, cuyos derechos humanos fueron pisoteados a menudo”. Con esto concluyó el enfrentamiento dialéctico que pretendía el Presidente venezolano.
El Papa visitó Brasil donde entre otras cosas dijo: “Hay formas de gobiernos autoritarios o sujetos a ciertas ideologías que se creían superadas”, en alusión a los gobiernos totalitarios de izquierda.
Si bien Su Santidad no mencionó a nadie, Chávez y Evo se dieron por aludidos. Este último dijo: “La Iglesia debe decir si va a rezar o a hacer política”. Luego el cardenal Terrazas lo criticó afirmando que nuestro país enfrenta “el riesgo de posturas revanchistas originadas en el despertar de un indigenismo andino que desconoce el mestizaje boliviano y que está incitando a la confrontación”, lo cual es cierto por la fe “cósmica” a la que se ha referido el canciller Choquehuanca. El Papa también señaló que la Iglesia “no es una ideología política, ni un movimiento social, como tampoco un sistema económico” en referencia a la fracasada Teología de la Liberación.
Chávez pidió a Su Santidad se disculpara porque la evangelización se hizo a “sangre y fuego” y que “el Holocausto indígena fue peor que el de la II Guerra”. Esto demuestra desconocimiento de los hechos. El Holocausto, donde se asesinó a seis millones de judíos, fue premeditado.
Su Santidad también afirmó que “la evangelización no supuso una alienación de las culturas precolombinas, ni fue una imposición de una cultura extraña”. Esto es cuestionable. Hasta el día de hoy, los indios practican sus creencias y gran parte de la influencia cristiana se traduce en el sincretismo religioso.
Negar los errores cometidos por la Iglesia Católica es desconocer la historia. En la evangelización de América, sin embargo, hubo más luces que sombras. Partamos de la base que la colonización estuvo acompañada de la evangelización. Los conquistadores cometieron abusos sin nombre que fueron denunciados por fray Bartolomé de las Casas. Los españoles llegaron a un continente
cuyos habitantes no estaban educados, adoraban a sus dioses (algo respetable), pero hacían sacrificios humanos, cuando el catolicismo da prioridad a la vida humana.
La Compañía de Jesús formó misiones en el oriente boliviano para proteger a los indios de los españoles, a los que les prohibían entrar. Allí los educaron y ayudaron a desarrollarse. A raíz de que los jesuitas crearon un poder dentro de otro, fueron expulsados por el rey Carlos III. Cuando se iban, las mujeres indias les entregaban a sus hijos para salvarlos de los españoles.
La evangelización cambió el rumbo de la historia de la humanidad. Dejó como legado la fe a través de la palabra de Dios. Hoy, hay 547 millones de católicos en América y 1.115 millones en el mundo. La evangelización fue cruenta, pero hoy se ven los resultados.
*Verónica Ormachea G. es periodista y escritora.
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Cambalache
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