Los campesinos e indígenas pelean por tierras vírgenes El polígono 1 de la provincia Franz Tamayo es rico en hidrocarburos, madera y medicina. Los Leco obtuvieron su título el año pasado. Los campesinos piden anular esa titulación y redistribuirla equitativamente.
LOS INDÍGENAS • Los Leco se reunieron ayer en la escuela de Inca. Están en emergencia por la presencia campesina en Apolo.
La propiedad de las tierras ricas en madera e hidrocarburos de la provincia Franz Tamayo enfrenta a campesinos e indígenas. Los primeros negocian con el Gobierno su principal demanda de anular el título de la Tierra Comunitaria de Origen (TCO) dada a los originarios Leco, mientras que éstos se declararon en emergencia ante cualquier intento de quitarles su titulación.
Sólo unos dos kilómetros separan al pueblo de Apolo, donde están reunidos centenares de campesinos, de la primera comunidad leca denominada Inca (sur de Apolo, camino a La Paz).
El capitán grande del CIPLA (central indígena), Aldo Chambi, afirmó que las 17 comunidades que tiene su central y que albergan a 4.200 habitantes se declararon en estado de emergencia. “Todas las comunidades estamos movilizadas para defender nuestro territorio”, señaló a La Razón en medio de decenas de hombres, mujeres y niños que analizaban lo que ocurría en Apolo.
El CIPLA es dueño del polígono 1 de la provincia, que tiene una extensión de 238 mil hectáreas; es un territorio que aún no ha sido explotado. “Sabemos que en la zona hay petróleo. Aparte de la riqueza maderable, están la jatata, las resinas como sangre de grado, incienso, el aceite copaivo, minerales, hay varios recursos naturales que se pueden aprovechar sostenidamente porque es una zona muy rica”, dijo.
El pueblo leco reclama en esta provincia 336 mil hectáreas y su pedido está en trámite en el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). “Nosotros como pueblos indígenas siempre estamos en ese espacio que hemos mantenido desde nuestros padres, nuestros abuelos han tenido este territorio, que es nuestro hábitat, vivimos con la naturaleza”, indicó.
En la otra vereda está la Federación de Campesinos de la provincia Franz Tamayo que, junto a los pobladores y autoridades de Apolo, reclaman una distribución equitativa de las tierras.
El presidente de Saneamiento de Tierras de este sindicato, Mario Flores, afirmó que la demanda del CIPLA “representa más del 50 por ciento del territorio de la primera sección, el 25 por ciento estaríamos los campesinos y el otro 25 por ciento abarca el parque Madidi incluido lo que es Ixiamas, entonces, ¿donde más vamos a pedir la dotación?”.
Flores afirmó que “toda la zona más productiva, virgen, la han tomado los indígenas y poco a poco se va a convertir en su dominio cuando sólo tienen 12 comunidades y nosotros tenemos 68”.
Mientras tanto en Apolo anoche continuaban llegando campesinos de diferentes lugares, incluso trabajadores del agro de Mapiri y Charazani, entre otros, para respaldar a los campesinos. Las clases están suspendidas y los niños encabezan las marchas.
El diálogo en Apolo no avanza
Los campesinos y pobladores de Apolo anoche estuvieron por romper el diálogo con la comisión del Gobierno, al mando de la ministra de Desarrollo Rural, Susana Rivero, debido a que no tenían una respuesta positiva a sus demandas de tierra.
Los campesinos y apoleños piden la anulación de la titulación de la TCO Leco para redistribuir esas tierras; la apertura de caminos y la exploración de petróleo. El primero es el pedido más importante.
Hasta anoche, Rivero les ofreció tierras en la provincia Iturralde, pero los campesinos apoleños las rechazaron. La ministra les explicó que no podían anular el título de los Leco porque eso correspondía al Tribunal Agrario.
Ante esa situación, los campesinos pidieron que el Ejecutivo les pague los abogados para ese proceso, pero Rivero se los negó. Luego salieron a marchar por las calles de Apolo, mientras más campesinos llegaban a la zona. Estaban a punto de romper el diálogo.