Aracataca recibe a Gabo, su hijo amado, con mariposas amarillas VISITA • El escritor colombiano volvió después de cuarto siglo al pueblo bananero que inspiró a Macondo. Llegó en una locomotora y fue recibido con cañonazos y globos por 5.000 personas.
LA BIENVENIDA • García Márquez llegó a su pueblo después de 25 años de ausencia en un tren similar al de sus novelas.
Gabriel García Márquez titubeó el miércoles antes de descender del tren que lo llevó a Aracataca, el pueblo donde nació hace 80 años y que inspiró al Macondo que inmortalizó en su obra cumbre Cien años de soledad.
Al ver el caos en la estación ferroviaria, Gabo comentó a los que lo rodeaban: “Miren esto... luego dicen que yo inventé Macondo, que yo inventé el realismo mágico”. El Nobel pareció aturdido por la bienvenida que le dieron miles de personas; sin embargo comentó a sus amigos: “tranquilos que yo controlo esto”, según contó Jaime Abello, director de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano.
Después de casi un cuarto de siglo de ausencia, el escritor arribó a su pueblo natal Aracataca, a unos 650 kilómetros al norte de Bogotá, en uno de tres vagones arrastrados por una locomotora a diesel de los años 50 con dibujos de mariposas amarillas.
Escoltado por familiares, una decena de funcionarios, ministros y la reina de belleza departamental, Gabo se despojó de su célebre aversión por los eventos públicos y asumió por casi dos horas su papel como hijo predilecto de Aracataca. “Gabo, este es tu pueblo que te quiere, que te adora”, gritaba Nancy Acosta, de 54 años, mientras veía al autor entre una muchedumbre que cantaba y gritaba a cada paso.
Gabo caminó unos 100 metros entre el gentío, abordó una carroza tirada por caballos y recorrió las calles del pueblo. Con indumentaria blanca de los pies a la cabeza, pasó frente a la biblioteca municipal Remedios la Bella, otro personaje de Cien años de soledad, y por la que fue su casa, actualmente en remodelación. Almorzó y luego partió en bus de vuelta a Santa Marta.
Rafael Darío Jiménez, director del museo Gabriel García Márquez en Aracataca, dijo que el pueblo no veía desde 1983 a “su hijo más querido”, cuando llegó a celebrar el Nobel recibido un año antes. Aracataca (Colombia), AP