Los choferes afectados por la determinación de la Superintendencia de Transportes, de suspender el funcionamiento de la flota El Dorado por el lapso de 30 días, apoyan a los empresarios pese a que la Superintendencia del área emitió una resolución en la que obliga a los dueños de esa empresa a pagar el sueldo a sus empleados, aunque no trabajen.
José Luis Cardozo, ejecutivo de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, anunció ayer que se tomarán medidas de presión si es que la Superintendencia no revoca la suspensión de la sanción de la flota El Dorado.
“Hemos convocado para el martes a un ampliado nacional y hemos pedido claramente la revocatoria, en caso de que no tengamos la respuesta concreta el ampliado tomará las medidas que el caso aconseje”, anunció el dirigente de los conductores.
En Cochabamba más de 40 trabajadores iniciaron ayer el primer día de huelga de hambre en contra de la determinación y amenazaron con bloqueo de caminos.
Por otro lado, el superintendente de Transportes, Jorge Auza, explicó que si los choferes quieren hacer una demanda tienen todo el derecho de hacerla, pero escrita, sin embargo esto no eliminará la suspensión de la sanción a la empresa El Dorado.