Treinta trabajadoras sexuales cumplieron ayer su tercer día de huelga de hambre exigiendo a la ministra de Salud, Nila Heredia, que ratifique el ítem de la bioquímica Marcela Garnica, en el programa ITS-Sida, y amenazaron con crucificarse hoy si es que su pedido no es atendido.
Las trabajadoras sexuales cumplen la huelga de hambre en el Centro de Referencia Ambulatoria (CRA) de El Alto y también suspendieron esta semana sus controles, informó ayer Lili Cortez, dirigente de este sector.
Cortez explicó que rechazan la designación de un nuevo profesional en el ITS-Sida, ya que Garnica trabajó 13 años en este programa y cumplió bien su labor.