Un documento de la cúpula militar de Cochabamba, en la que se ordenó a los jefes y oficiales, entregar el armamento reglamentario, desató una polémica ayer, informó la agencia ANF.
La agencia señaló que la disposición era sólo para el personal militar jubilado.
El director de Relaciones Públicas del Ejército, coronel Marco Antonio Franco, indicó a La Razón, que esa orden se originó en La Paz y que se trata de una instructiva rutinaria. La orden emitida serviría para evitar robos, pérdidas de armamento o accidentes.
En Cochabamba, según ANF, el comando de la Séptima División del Ejército, no aclaró sobre la disposición para los militares.
El documento dice que “con la finalidad de velar por la seguridad del personal de la guarnición y sus familiares, mi comando dispone que todo el personal de cuadros deberá entregar su pistola de dotación individual a la sección...”.
Bolivisión dio lectura ayer a la misiva que agrega que “el armamento podrá ser solicitado en caso de cumplimiento del servicio de guardia, instrucción y operaciones con la debida anticipación, previo establecimiento de acuerdo a procedimiento por parte de la sección material bélico”. La carta está firmada por el comandante de la Séptima División del Ejército, Fernando Núñez del Prado, y por el ayudante de esa división.
El documento fue emitido el 29 de mayo del 2007 y tenía como plazo de entrega ayer.
Hace varias semanas, delincuentes sustrajeron armamento de la casa de un militar jubilado. Entre el arsenal robado había una ametralladora con la que horas más tarde los antisociales atracaron a un librecambista.
Pero, ayer, Franco dijo a Bolivisión que no se trata de un desarme, sino un cuidado para evitar robos. “Cada unidad tiene procedimientos normales. El documento es abierto, no reservado”.