Las mujeres mandan en el Gran Poder El crecimiento del Gran Poder conllevó la incorporación de la mujer de manera cada vez más activa no sólo en la danza, sino en la organización de las fiestas, la elección de la vestimenta y la administración del dinero.
La participación de la mujer en la fiesta del Gran Poder ha evolucionado hasta convertirla en la capitana de las principales actividades de la festividad, desde la elección de la vestimenta, pasando por la definición de la coreografía, llegando incluso a liderar la organización y administración de las fiestas en la fraternidad.
A esa constatación llegan los propios folkloristas del Gran Poder, quienes reconocen que la fiesta, reservada hace más de 20 años sólo para los varones, ahora no sería la misma sin la presencia y participación femenina.
El conductor del programa Los Principales, Fernando Espinoza, indica que uno de los ejemplos más claros es el código que rige en los prestes, donde la presencia de la mujer es irreemplazable e inexcusable, pues la pareja (con preferencia un matrimonio) “forma la dualidad chacha-warmi (hombre y mujer), pilar de la cosmovisión andina”.
En este caso, señala Espinoza, no existe el machismo occidental e incluso en la recepción “la preste es quien administra y cancela los contratos y gastos”.
En la danza de la morenada, por ejemplo, las mujeres conforman su propio bloque con una banda exclusiva y similar, fenómeno que se reproduce en las recepciones sociales, donde las damas ingresan a un lado del salón.
La dirigente de la Fraternidad Kullawada Antawara La Paz, Jenny Barrios, explica que en su grupo hay igualdad de género, por lo que en esta gestión tres mujeres forman parte del directorio. No obstante, añade que son precisamente ellas las que se encargan de la organización de las actividades previas a la fiesta y su autoridad implica el escoger la ropa, el combinado de los atuendos y los accesorios.
Los propio sucede en la Morenada Eloy Salmón. “Las mujeres tienen el mismo rol que los varones al escoger la ropa”, comenta su fundador, José Mercado.
Ramón Prudencio, uno de los 19 fundadores y pasante de la Señorial Illimani, explica que su fraternidad hace énfasis en el trabajo de la pareja. De esta manera, “el papel de la esposa es fundamental en la organización, coordinación y toma de decisiones”.
Una muestra de ello, continúa Prudencio, es que el bloque de mujeres siempre va adelante, con su propia banda, “como señal de respeto a la compañera”.
Otro aspecto que cobra importancia con la presencia femenina es que ellas le dan el toque especial con su presencia y coqueterío, indica el fraterno.
Marcelino Aliaga, integrante de la Fraternidad Morenada Juventud Rosas Residentes de Viacha Los Legítimos, recuerda que la presencia de la mujer en la festividad se debió a que los morenos requerían el apoyo de sus parejas para sostener la indumentaria y la máscara, que es bastante pesada, durante las pausas en el recorrido.
Róger Soria, dirigente de la Fraternidad Morenos Los Intocables, indica que la mujer representa y le dio a la festividad “un concepto de familia y, por tanto, de comunidad”.
En tanto que Lupe de Monje, miembro de la Poderosa Plana Mayor, cree que la mujer “es el adorno y el complemento a la fraternidad” en la fiesta.
Sus funciones
Preste • En las fiestas, administra el dinero que es invertido en la recepción y cancela los contratos de comida y grupos musicales, entre otros.
Decisión • En las fraternidades, las mujeres escogen los colores del atuendo de cada año, los modelos y la coreografía.
Bloques • En la morenada tienen un bloque especial que va delante del bloque de los varones, como señal de respeto.